Hay carreras que se ganan aunque no se llegue al podio. El domingo en el Lago del Parque del Sur, en el marco de los esgrima-y-natacion-en-ro.html" class="auto-link">Juegos Suramericanos, la nadadora santafesina Candela Giordano completó los 10 kilómetros de Aguas Abiertas con su familia entera rodeándola: su mamá corriendo por la orilla, su tía siguiéndola de cerca, amigos y familiares repartidos por distintos sectores del parque. Una imagen que, para ella, valió tanto como cualquier medalla.
El resultado fue un cuarto puesto, a apenas una décima de segundo del bronce que se llevó Romina Imwinkelried. Pero la distancia con el podio no alcanza para explicar lo que pasó ese día en el agua y alrededor de ella.
"Ver a mi mamá y a mi tía correr alrededor del lago es un cariño en el alma", contó Candela después de la competencia. "Tener toda mi gente acá alrededor también es algo raro para nosotros, porque no estamos acostumbrados a correr en casa", agregó, en referencia a los años que pasó entrenando lejos de Santa Fe.
Y es que durante tres años y medio, Candela vivió y entrenó en Brasil. Hace un año tomó la decisión de volver: extrañaba a su familia y necesitaba tenerla cerca. Competir en los Juegos Suramericanos en su propia ciudad fue, entonces, una experiencia cargada de un significado que va mucho más allá del deporte de alto rendimiento.
La estrategia en el agua fue clara. "La idea era poner un ritmo fuerte de entrada, así cortábamos el pelotón", explicó Candela. Y salió bien: la santafesina se mantuvo en la pelea por el podio hasta los metros finales, mejorando notablemente su séptimo puesto en los Juegos Suramericanos de 2022. Una progresión que habla de una deportista que sigue creciendo.
Del otro lado del agua, quien la seguía con ojos de mamá —pero también de ex nadadora— era Celeste, figura central de esta historia. Porque Celeste no es una espectadora cualquiera: fue nadadora de alto rendimiento, cosechó varias medallas doradas y en 2007 se convirtió en la primera mujer santafesina en subir al podio de la Maratón Santa Fe-Coronda, una de las pruebas de aguas abiertas más tradicionales del país. Ahora le tocó estar del otro lado, siguiendo la carrera desde la orilla con una mezcla de orgullo y emoción que ella misma describió con honestidad.
"Sé que no soy una mamá cualquiera, porque tal vez veo cosas que otra mamá no ve. Por un lado está buenísimo, por otro no tanto: a veces sufro más", confesó entre risas. Y también reconoció lo que la une a su hija más allá de la sangre: "El estilo que tenemos es similar. Las dos disfrutamos muchísimo las aguas abiertas, por eso lo elegimos".
Para Celeste, el cuarto puesto no fue una derrota sino una confirmación. "Más allá del resultado, creo que lo que se vio es que Cande está donde tiene que estar. Está en un gran nivel, sigue mejorando y escalando posiciones", destacó. Y sobre la actuación en sí, no escatimó elogios: "Estábamos emocionados, muy orgullosos. Candela se lució, nadó espectacular, fue un carrerón".
Lo que también quedó grabado fue el calor de la gente. Celeste contó que los simpatizantes de Candela se repartieron por distintos puntos del Parque del Sur para alentarla en cada vuelta. "Estaba de un lado, del otro lado del parque, y estaban todos deseándole lo mejor a Cande. Ver cómo la gente quiere tanto a tu hija y la alienta es más que satisfactorio como mamá", dijo.
Dos generaciones, el mismo amor por el agua. Celeste abrió el camino; Candela lo sigue con su propia impronta. Y esta vez, por primera vez en mucho tiempo, lo hicieron juntas en casa.

Comentarios (15)
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Qué historia tan linda. Me emocioné leyendo lo de Celeste corriendo alrededor del lago para seguirla. Eso es una mamá.
La conozco a Celeste de verla en el Santa Fe-Coronda hace años. Una genia. Y ahora ver a la hija en este nivel... orgullo santafesino puro.
Cuarta a una décima del bronce. Eso duele. Pero igual es un avance enorme respecto al séptimo puesto de 2022. Va por buen camino.
Una décima. UNA DÉCIMA. Me duele el alma.
Sí duele, pero pensalo así: en 2022 ni estaba en la pelea. Ahora estuvo hasta el final. Eso es progresión real.
Que hermoso que haya vuelto a Santa Fe. Estos deportistas que se van a entrenar afuera y después vuelven merecen todo el apoyo. Ojalá la provincia invierta más en infraestructura para que no tengan que irse.
¿Y cuándo van a hacer algo para que los pibes no tengan que irse a Brasil a entrenar? Que compita bien es mérito de ella, no del sistema.
Totalmente de acuerdo, no te contradigo. Pero algo es algo: que haya podido volver y competir en casa ya es un paso. Falta mucho más, sí.
Lo de Celeste siendo la primera mujer santafesina en el podio del Santa Fe-Coronda y ahora viendo a su hija competir en los Suramericanos... eso es legado. Dos generaciones en el agua.
Yo estaba en el Parque del Sur ese día y el ambiente era increíble. La gente la alentaba en cada vuelta. Santa Fe se portó.
Muy buena nota, pero me parece que el título podría haber dicho algo del cuarto puesto. Queda como si hubiera ganado.
Cuarto puesto en unos Juegos Suramericanos representando a Argentina es un logro enorme. No todo tiene que ser medalla para ser noticia.
Exacto. La gente no entiende lo que cuesta llegar a ese nivel. Clasificar ya es un mérito.
Me encantó lo que dijo Celeste: 'a veces sufro más'. Eso lo entendemos todas las mamás de deportistas. Es un orgullo y una angustia al mismo tiempo.
Ojalá la vean en el próximo ciclo olímpico. Con esta progresión puede llegar lejos.