Lo que Meta presentó como un avance en privacidad se está convirtiendo, antes de su lanzamiento masivo, en una nueva herramienta para estafadores. La incorporación de nombres de usuario en WhatsApp, función que permitirá chatear sin revelar el número de teléfono, ya registra sus primeros casos de suplantación de identidad durante las fases de prueba, y los especialistas en ciberseguridad encienden las alarmas.
La lógica de la función es simple y, en teoría, beneficiosa: en lugar de compartir tu número de celular con cualquier desconocido, podrás identificarte con un alias único, similar al que usan plataformas como Instagram o X (ex Twitter). El problema es que, sin mecanismos de verificación robustos, ese alias puede ser registrado por cualquiera, incluyendo quienes buscan hacerse pasar por entidades legítimas.
El caso más resonante lo protagonizó Changpeng Zhao, fundador de Binance, una de las plataformas de intercambio de criptomonedas más grandes del mundo. Al intentar reservar su alias habitual, "cz_binance", descubrió que una cuenta ajena ya lo había tomado. La anécdota, que el propio Zhao hizo pública, ilustra con claridad el problema central: sin filtros previos, cualquier nombre puede ser apropiado por terceros malintencionados.
Pero el problema no se limita a figuras del mundo cripto. Según reveló el sitio especializado TechCrunch, durante los testeos aparecieron disponibles identificadores tan sensibles como "rbi_verify", en alusión directa al Banco de la Reserva de la India, junto a nombres asociados al primer ministro del país y a estrellas de Bollywood. La combinación de nombres de instituciones financieras con la confianza que genera WhatsApp es, para los especialistas, una receta perfecta para el phishing masivo.
La situación escaló al nivel gubernamental en la India, el mercado más grande de la plataforma con más de 500 millones de usuarios activos. El Ministerio de Electrónica y Tecnología de la Información de ese país le solicitó formalmente a Meta suspender de manera temporal las reservas de alias hasta tanto la empresa demuestre que cuenta con controles efectivos para impedir el registro de nombres que simulen pertenecer a organismos oficiales o empresas legítimas.
En Argentina, donde WhatsApp es prácticamente el canal de comunicación por defecto, el riesgo no es menor. Rosario ya tiene una larga historia de estafas virtuales que aprovechan la confianza depositada en la aplicación: desde el clásico "cuento del tío" digital hasta fraudes bancarios sofisticados que imitan comunicaciones oficiales. La llegada de los alias sin verificación podría multiplicar esos vectores de ataque.
El nudo del problema es estructural. Durante años, el número de teléfono funcionó como identificador inequívoco dentro de la app: era difícil de falsificar masivamente y ataba la cuenta a una identidad real. El pasaje a un modelo de alias rompe esa lógica sin reemplazarla por otra garantía equivalente. Sin insignias de verificación o filtros estrictos para marcas registradas y personalidades públicas, el alias puede convertirse en el disfraz perfecto para el fraude.
Los expertos en ciberseguridad son contundentes: el éxito o el fracaso de esta función dependerá exclusivamente de la capacidad de Meta para autenticar identidades antes de que el daño esté hecho. La experiencia de otras redes sociales muestra que, cuando la verificación llega tarde, el ecosistema de cuentas falsas ya está instalado y es muy difícil de desmantelar.
Por ahora, la recomendación es clara para los usuarios rosarinos y argentinos en general: ante cualquier contacto por WhatsApp que invoque una identidad institucional, bancaria o de figura pública, verificar siempre por canales oficiales antes de compartir datos personales, hacer clic en links o realizar transferencias. La nueva función no cambia las reglas del juego, las complica.

Comentarios (13)
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Justo lo que faltaba. Ya con el número de teléfono te estafaban haciéndose pasar por el banco, imaginate ahora que cualquiera puede poner el nombre que quiera. Meta no piensa dos segundos en la seguridad del usuario.
Che pero esto no es culpa de WhatsApp solamente, es culpa de la gente que cae. Hay que educarse un poco antes de mandar plata por un mensaje.
Fácil decirlo cuando no te tocó a vos. Mi vieja cayó en una estafa bancaria el año pasado y perdió 200 lucas. No es un tema de educación, es un tema de que la plataforma tiene que tener controles.
Trabajo en un banco y esto nos preocupa muchísimo. Ya tenemos casos semanales de clientes estafados por WhatsApp. Con esta función nueva va a ser el caos. La gente va a ver 'banco_nacion_oficial' y va a creer que es real.
¿Y el gobierno argentino qué hace? La India al menos le pidió a Meta que pare. Acá ni enterados.
La India tiene 500 millones de usuarios en WhatsApp y aun así actuó rápido. Argentina tiene... ¿cuántos? ¿Y silencio total de los organismos de defensa al consumidor? Típico.
Yo uso WhatsApp para todo, trabajo, familia, el colegio de los chicos. Si ahora no puedo ni fiarme del nombre que aparece en pantalla, no sé qué vamos a hacer. Qué miedo la verdad.
En realidad la función en sí no está mal, el problema es lanzarla sin verificación. Instagram y Twitter tardaron años en armar un sistema decente de cuentas verificadas y igual tienen miles de falsas. WhatsApp va a pasar lo mismo.
Lo del chabón de Binance es lo más gracioso y lo más preocupante al mismo tiempo. Si a él le robaron el alias imaginate a nosotros los mortales.
Yo ya no abro ningún link que me manden por WhatsApp, no importa de quién venga. Desde que me intentaron estafar haciéndose pasar por mi hija desconfío de todo. Ojalá más gente tomara esa precaución.
Meta gana millones y millones y no puede poner un sistema de verificación decente. Una vergüenza.
Igual hay que reconocer que la idea original es buena: no tener que dar el número a cualquiera es un avance real de privacidad. El problema es la ejecución. Esperemos que Meta lo haga bien antes de lanzarlo masivamente.
¿Hacer bien algo Meta? Jajaja. Esa empresa tiene el historial de privacidad más desastroso de la historia de internet. No les creo nada.