El viernes 30 de octubre llega con la amenaza de tormentas fuertes sobre Rosario: el Servicio Meteorológico Nacional activó una alerta amarilla para la mañana, con granizo, ráfagas y precipitaciones que pueden superar los 50 milímetros en puntos puntuales.
La advertencia alcanza al departamento Rosario y a otras zonas del sur provincial. Según el reporte, el área será afectada por lluvias y tormentas de variada intensidad, algunas localmente fuertes, con abundantes precipitaciones en cortos períodos, ocasional caída de granizo, ráfagas intensas y frecuente actividad eléctrica.
El dato que preocupa es la acumulación: el organismo estima entre 20 y 50 milímetros, con posibilidad de que ese valor sea superado de manera puntual. Para la tarde del viernes, la inestabilidad continuaría con tormentas aisladas, aunque ya sin alerta, y la máxima prevista sería de 25 grados.
La pregunta que se impone es simple: ¿están los vecinos preparados para una mañana de tormentas? Porque no es solo el agua: el granizo, las ráfagas y la actividad eléctrica pueden complicar la circulación, dañar vehículos y poner en riesgo a personas y animales.
Los vientos del viernes rotarían del norte al noroeste y luego al este, aunque se estiman leves. La Municipalidad pidió a la población que no circule por la calle salvo que sea necesario, que tenga especial precaución con los vehículos que quedan en la vía pública con árboles cercanos, que mantenga a los animales domésticos en lugares protegidos y que evite tocar columnas del alumbrado, cajas de luz o cables.
El pedido municipal no es menor: si la tormenta pega fuerte, lo más sensato es quedarse en casa y no exponerse a la vía pública. La precaución con los árboles cercanos a los vehículos, con los animales y con los cables vuelve a poner sobre la mesa el riesgo que implica circular durante una tormenta.
Ante cualquier evento, la recomendación es comunicarse con la línea gratuita 103 de Protección Civil. También se pueden hacer reclamos a través de MuniBot, el chatbot municipal por WhatsApp al 3415440147. La idea es mantenerse informado sobre pronósticos, estado del tiempo y recomendaciones oficiales.
El sábado asoma sin inestabilidad y con un aire más caluroso: la mínima prevista es de 16 grados y la máxima, de 28 grados. El cielo estará parcialmente nublado y los vientos, suaves, soplarán del suroeste, norte y este sucesivamente. El pronóstico indica que las tormentas regresarían el domingo y luego el martes siguiente.
El respiro del sábado no debe confundir: el domingo vuelve la inestabilidad y el martes siguiente también aparece en el pronóstico. Es decir, la semana se cierra con un clima caprichoso, con tormentas que pueden volver a pegar en distintos momentos.
El domingo volvería la inestabilidad, con tormentas durante la mañana y, en menor medida, la tarde. Se espera un descenso de temperatura: la mínima estimada es de 17 grados y la máxima, de 24 grados. Los vientos serían del noroeste y luego del noreste.
Queda una tarea que suele pasar desapercibida: después de la lluvia, vaciar y limpiar todos los recipientes o espacios donde puede juntarse agua. La Municipalidad recuerda que esa medida ayuda a evitar la reproducción del mosquito aedes aegyptis, transmisor del dengue, zika y chikungunya. Lo ideal es mantener los recipientes boca abajo; si tienen agua, deben ser vaciados y cepillados.
La otra cara de la moneda es sanitaria: el agua acumulada no solo deja calles complicadas, sino que puede convertirse en criadero de mosquitos. Por eso la recomendación de vaciar y cepillar recipientes no es un detalle menor, sino una medida preventiva contra el dengue, zika y chikungunya.
Con informacion de: El Ciudadano, Rosario3 y La Capital.
Comentarios (5)
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Bueno que el SMN avise con tiempo. Con 20 y 50 mm de lluvia, Rosario va a quedar con calles convertidas en ríos, pero al menos podemos prepararnos.
No es que el 103 responda rápido, es que a veces ni hay personal suficiente. Pero al menos avisar antes ayuda.
En el centro, los árboles cerca de los autos son un riesgo claro cuando hay ráfagas. Hay que mover el vehículo si se puede.
Lo del granizo me preocupa más que la lluvia. Tengo el auto en la calle y no puedo moverlo hoy.
Si podés, cubrí el auto con una lona. El granizo puntual puede dejar vidrios rotos y es un gasto enorme.