Tía Maruca deja de producir sus galletitas y terceriza la elaboración
La histórica marca argentina de galletitas Tía Maruca abandona la producción directa y pasa al modelo de tercerización tras años de problemas financieros. La fábrica de San Juan continúa operando con otras marcas bajo nueva gestión.
Una de las marcas de galletitas más emblemáticas de Argentina, Tía Maruca, dejó de producir directamente sus productos y pasó al modelo de tercerización tras décadas de elaboración propia. La decisión se concretó luego de que un nuevo inversor adquiriera la planta ubicada en Albardón, San Juan.
El empresario Juan Carlos Crovela se hizo cargo de la operación de la fábrica, pero la transacción no incluyó la histórica marca de galletitas. Con esta movida, Tía Maruca adopta el sistema conocido como "a façón", donde encomienda la elaboración de sus productos a fábricas de terceros.
La nueva gestión permitió saldar deudas pendientes con el personal, incluyendo salarios y aguinaldos atrasados, garantizando la continuidad operativa del establecimiento. Según informó el ministro de Producción de San Juan, Gustavo Fernández, los poco más de 290 empleados están trabajando "en una situación mejor que hace algunos meses".
"Lo que deja de fabricarse es la galletita Tía Maruca, pero de ninguna manera deja de funcionar la fábrica", aclaró Fernández en declaraciones radiales, desmintiendo versiones sobre un cierre total de la planta. El funcionario destacó que Crovela "lejos de reducir el personal, lo primero que hizo fue poner al día los salarios".
La empresa alimenticia arrastra años de problemas financieros que la llevaron a cerrar su planta de Chascomús en octubre de 2023, despidiendo a 27 empleados. Previamente había ingresado en concurso preventivo por deudas que rondaban los $300 millones.
En 2024, la compañía cedió su control operativo y estratégico al grupo Argensun Foods, conocido por la marca de snacks Pipas, al concretarse la venta del 50% del capital. Tía Maruca había adquirido la fábrica de Albardón en 2017 y también producía para otras marcas como Dale, Argentitas y el segmento de galletitas de Toddy.
La fábrica sanjuanina continuará operando con otras marcas alimenticias, manteniendo la fuente de trabajo para los empleados locales, aunque sin la producción de las tradicionales pepas que marcaron la infancia de varias generaciones de argentinos.