Rosario: desarrollan biosensores para detectar contaminantes en el agua
Investigadores rosarinos trabajan en tecnología innovadora para monitorear la calidad del agua, mientras 120 mil personas en la ciudad aún enfrentan problemas de acceso al suministro potable.
Un equipo de investigadores rosarinos está desarrollando biosensores avanzados para detectar contaminantes en el agua, una tecnología que podría revolucionar el monitoreo de la calidad hídrica en Santa Fe. El proyecto surge en un contexto donde el acceso al agua potable sigue siendo un desafío para miles de santafesinos.
En Rosario, entre el 85 y 90 por ciento de la población accede al agua potable, pero aún quedan 120 mil personas afectadas por problemas de suministro. Los barrios más comprometidos se concentran en la periferia norte, oeste y sur, donde persisten conexiones informales, menor presión en la red o directamente falta de infraestructura.
La situación se agrava cuando se considera la falta de cloacas en estas mismas zonas, generando un problema sanitario integral que afecta la calidad de vida de los vecinos. "El agua no es solo un recurso natural, también es un problema sanitario, ambiental y urbano", destacan los especialistas.
A nivel provincial, el panorama es aún más complejo. Hay localidades cercanas a Rosario que directamente carecen de suministro de agua potable, mientras que más de 30 municipios registran niveles de hierro y manganeso superiores a los aceptables para el consumo humano.
Los biosensores en desarrollo por el equipo rosarino representan una herramienta clave para el monitoreo en tiempo real de la calidad del agua. Esta tecnología permitiría detectar de manera temprana la presencia de contaminantes, facilitando respuestas más rápidas y efectivas ante problemas de contaminación.
El proyecto se enmarca en los esfuerzos de la comunidad científica local por aportar soluciones tecnológicas a problemáticas concretas del territorio santafesino. La iniciativa cobra especial relevancia considerando que Santa Fe es una de las provincias con mayor actividad agroindustrial del país, lo que genera desafíos particulares en términos de calidad del agua.