SMN emite alerta amarilla por tormentas en Rosario: lluvias de hasta 60mm
El Servicio Meteorológico Nacional advierte sobre tormentas localmente fuertes para este domingo y lunes en Rosario y la región. Se esperan precipitaciones abundantes, granizo y vientos de hasta 70 km/h.
Las familias rosarinas deberán extremar precauciones durante el fin de semana largo, ya que el Servicio Meteorológico Nacional (SMN) emitió un alerta amarilla por tormentas que afectarán la ciudad y toda la región desde esta tarde de domingo y durante las 24 horas del lunes.
Según informó Rosario3, el cielo plomizo que caracterizó la mañana dominical, acompañado de alta humedad y temperaturas otoñales, dará paso a una tarde de tormentas localmente fuertes que pondrán a prueba el sistema de desagües de la ciudad y obligarán a los vecinos a resguardarse.
El pronóstico oficial indica que las precipitaciones vendrán acompañadas de actividad eléctrica intensa, ocasional caída de granizo y ráfagas de viento que pueden alcanzar los 70 kilómetros por hora. Los meteorólogos estiman valores de lluvia acumulada entre 30 y 60 milímetros, aunque advierten que estos registros pueden ser superados de manera puntual en algunas zonas.
Para los trabajadores y comerciantes del centro rosarino, así como para quienes viven en barrios con problemas de anegamiento históricos como Empalme Graneros o La Tablada, estas condiciones representan un desafío particular. La experiencia de temporales anteriores ha demostrado que precipitaciones de esta magnitud pueden generar complicaciones en el tránsito y afectar especialmente a los sectores más vulnerables de la ciudad.
El martes continuará el tiempo inestable con probables lluvias durante toda la jornada, aunque ya sin el carácter de alerta meteorológica. Las condiciones comenzarán a mejorar recién desde el miércoles por efecto del viento sur, que traerá temperaturas más frescas en el comienzo del día y jornadas típicamente otoñales para el resto de la semana.
Las autoridades municipales recomiendan evitar circular por zonas bajas durante los momentos de mayor intensidad de las precipitaciones y mantener limpios los desagües domiciliarios para facilitar el escurrimiento del agua. Para los vecinos de barrios periféricos, donde el impacto de estos fenómenos suele ser más severo, es fundamental contar con un plan de contingencia familiar.