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Economia

Las tarjetas de crédito en caída libre: la morosidad se acerca al 13% y preocupa en Rosario

Franco Giallo • 3 de septiembre de 2026

El financiamiento con tarjetas de crédito cayó un 10,1% interanual en agosto, según First Capital Group. La morosidad roza el 13% y casi 6 millones de argentinos tienen deudas en situación irregular. La contracción se acelera mes a mes y golpea especialmente a las familias.

Los números no mienten, aunque duelan. El financiamiento con tarjetas de crédito cayó un 10,1% interanual en agosto, y lo que más preocupa no es el dato en sí sino la tendencia: la contracción se acelera trimestre a trimestre, como una bola de nieve que nadie sabe cómo frenar.

El informe de First Capital Group lo pone en blanco y negro: -3,4% trimestral, -5,9% semestral y -10,1% anual. "La caída en el último trimestre es mayor que la caída en el semestre, y a su vez es mayor que la caída del año", subrayó Guillermo Barbero, socio de la consultora. No hace falta ser economista para entender que eso es una espiral que se retroalimenta sola.

¿Y por qué cae el uso de las tarjetas? La respuesta tiene nombre y apellido: morosidad. Según el último Informe sobre Bancos del Banco Central correspondiente a junio, el nivel de irregularidad en ese segmento roza el 13%. Un número que, en cualquier economía sana, sería una alarma de incendio.

El panorama se complica aún más cuando se mira el universo de deudores. En julio, unas 5,9 millones de personas tenían deudas familiares en situación irregular, lo que equivale al 28% de los argentinos que poseen algún crédito, según datos anticipados por la consultora 1816. Casi uno de cada tres deudores está en rojo. En Rosario, donde el consumo popular depende fuertemente del crédito informal y bancario, ese porcentaje se traduce en familias que no llegan a fin de mes y comercios que ven caer sus ventas.

Barbero explica el mecanismo con precisión quirúrgica: "Los clientes en situación irregular no pueden utilizar sus plásticos pues los mismos han sido suspendidos y las entidades financieras restringen la actualización de los límites de crédito. Solo sus mejores clientes reciben mayores calificaciones crediticias, pero paradójicamente estos sectores son los menos propensos a endeudarse dada la situación actual". En criollo: los que podrían gastar, no quieren. Los que quieren gastar, no pueden.

En términos nominales, el saldo acumulado llegó a $25,1 billones en agosto, con un crecimiento interanual del 20,1% respecto a los $20,9 billones del mismo mes del año anterior. Pero esos números son espejismo puro: con una inflación interanual estimada en 33,5%, el crecimiento nominal se evapora y lo que queda es la caída real del 10,1%. La plata alcanza para menos, y la gente lo sabe.

El promedio de caída mensual también enciende alertas: -1,13% en el trimestre, -0,98% en el semestre, -0,84% en el año. "Ese ritmo mensual creciente confirma que la contracción se está acelerando", remarcó Barbero. Hay una sola lectura posible: el problema no está estabilizándose, está profundizándose.

Un dato que matiza levemente el cuadro es el del saldo financiado en dólares, que si bien cayó un 15,9% mensual, se mantiene en u$s670 millones con un crecimiento interanual del 1,5%. Según la consultora, el turismo en el exterior y las compras internacionales a través de plataformas sostienen esa demanda. Pero seamos honestos: ese segmento no representa al rosarino promedio que usa la tarjeta para hacer el súper o pagar la cuota del colegio.

De cara a agosto, la apertura de refinanciamientos podría generar una leve mejora en los índices de morosidad, según anticipó el portal Ámbito. Pero un refinanciamiento no es una solución: es patear el problema para adelante. Y en algún momento, ese problema llega.

La pregunta que nadie en el Gobierno termina de responder es cuánto más puede aguantar el consumo popular antes de que la caída del crédito arrastre también a la economía real. Por ahora, los números hablan solos. Y lo que dicen no es tranquilizador.

En contexto
¿Qué es la morosidad del 13%?
La tasa de morosidad mide el porcentaje de créditos que no se pagan en tiempo y forma. Un nivel del 13% en tarjetas de crédito es considerado alto: en economías estables, ese indicador suele mantenerse por debajo del 5%. El Banco Central publica este dato mensualmente en su Informe sobre Bancos.
En contexto
El impacto real de la inflación en el crédito
Con una inflación interanual estimada en 33,5%, cualquier crecimiento nominal por debajo de ese porcentaje implica una caída en términos reales. El saldo de tarjetas creció 20,1% nominal, pero en poder adquisitivo real cayó más de 10 puntos. Así funciona la ilusión monetaria en Argentina.
Quien es
Guillermo Barbero, el analista detrás del informe
Guillermo Barbero es socio de First Capital Group, una de las consultoras financieras más reconocidas de Argentina especializada en el seguimiento del mercado de crédito bancario y financiero. Sus informes mensuales son referencia para bancos, reguladores y medios especializados.

Preguntas frecuentes

¿Por qué bajó el uso de tarjetas de crédito en Argentina?

La caída se explica principalmente por el alto nivel de morosidad, cercano al 13%, que llevó a los bancos a suspender tarjetas y restringir límites de crédito a clientes en situación irregular.

¿Cuántos argentinos tienen deudas en situación irregular?

Según datos de la consultora 1816, en julio unas 5,9 millones de personas tenían deudas familiares en situación irregular, equivalente al 28% de quienes poseen algún crédito.

¿Cuánto cayó el financiamiento con tarjetas en agosto 2026?

El financiamiento con tarjetas de crédito cayó un 10,1% interanual en términos reales durante agosto de 2026, según el informe de First Capital Group.

¿Qué pasa si me suspenden la tarjeta de crédito por morosidad?

Si un cliente entra en situación irregular, el banco puede suspender el uso de la tarjeta y no actualizar el límite de crédito hasta que regularice su deuda o acceda a un plan de refinanciamiento.

Fuente: El Ciudadano