Bioceres: ganancias de USD 96 millones en medio de la quiebra despiertan sospechas
Mientras Bioceres atraviesa la quiebra, Moolec reconoció ganancias contables por más de 96 millones de dólares ante la SEC. La conducción histórica denuncia una posible "jugada de pizarra" tras la concentración accionaria en manos del grupo Sartori.
La crisis de Bioceres suma un capítulo que profundiza las sospechas sobre una posible reconfiguración estratégica del grupo empresarial. Según informó El Ciudadano, documentos presentados ante la Comisión de Valores de Estados Unidos (SEC) revelan que Moolec reconoció ganancias contables por más de USD 96 millones vinculadas con la pérdida de control sobre Bioceres, en paralelo al proceso de quiebra.
Los números son contundentes: USD 91 millones por Bioceres SA y USD 5,3 millones por Bioceres LLC. Una cifra que contrasta dramáticamente con el deterioro de la compañía madre y que alimenta la hipótesis de una "jugada de pizarra" orquestada desde las sombras.
De acuerdo con lo publicado por El Ciudadano, el informe presentado por Moolec ante la SEC el 1 de abril confirma que Agriculture Investment Group Corp (AIGC) pasó a controlar el 65,1% del capital de la compañía, tras la conversión de acciones preferidas en ordinarias. Este vehículo está identificado en el mercado como parte del armado vinculado a José Luis Sartori, figura central en la disputa interna.
La operación contable se explica por la "desconsolidación" que implica retirar del balance los activos y pasivos de Bioceres SA y Bioceres LLC, revaluando las participaciones remanentes. El resultado: una ganancia extraordinaria que surge precisamente cuando la empresa matriz colapsa.
Desde el sector cercano a Federico Trucco, la conducción histórica de Bioceres, sostienen que existían activos suficientes para evitar la quiebra. La combinación de la desconsolidación con resultado positivo y la concentración accionaria refuerza su lectura de que hubo una reconfiguración del grupo con efectos no necesariamente negativos para todos los actores involucrados.
Los movimientos societarios muestran una realidad incómoda: mientras una parte del entramado empresarial atraviesa un proceso crítico, otra registra beneficios millonarios y redefine su estructura de control. Una dinámica que pone en evidencia cómo, en el capitalismo moderno, las crisis pueden ser también oportunidades de reconfiguración para quienes manejan los hilos del poder corporativo.