CAME vs. Gobierno: las familias se endeudan para comer y comprar remedios
La Confederación Argentina de la Mediana Empresa cruzó al Gobierno nacional y advirtió que el sobreendeudamiento de los hogares no responde a gastos suntuarios sino a necesidades básicas como alimentos y medicamentos. El vocero Salvador Femenía alertó sobre el cierre de comercios, la caída del consumo y la acumulación de pasivos en las pymes.
Mientras el Gobierno nacional celebra indicadores de estabilización macroeconómica, desde el sector pyme llegó un balde de agua fría: las familias argentinas se están endeudando para comer y comprar remedios, no para viajar ni renovar el celular. Esa fue la contundente advertencia que lanzó la Confederación Argentina de la Mediana Empresa (CAME) en declaraciones que sacudieron el debate económico este fin de semana.
El vocero de la entidad, Salvador Femenía, fue directo en Radio Rivadavia: "Cuesta mucho llegar a fin de mes, el sueldo evidentemente no alcanza. Vemos que apenas se sostienen rubros básicos como alimentos, bebidas y farmacia, y al resto le cuesta mucho mantenerse; por eso la deuda va por lo básico y no por bienes de lujo". Una frase que desnuda la distancia entre el relato oficial y la realidad del mostrador.
El diagnóstico de CAME traza una secuencia clara: pérdida salarial sostenida, suba de tasas de interés y paritarias que no le ganaron al costo de vida. Tras un repunte en el uso de tarjetas de crédito registrado entre fines de 2024 y comienzos de 2025, el escenario se revirtió. Los haberes quedaron estancados frente a una inflación que, aunque desacelerada respecto a los picos de 2023, sigue erosionando el poder de compra real de los trabajadores.
La compra de alimentos en cuotas no es un fenómeno nuevo en Argentina, pero Femenía advirtió que la combinación de ingresos restringidos y retracción de la demanda consolidó un parate en la economía cotidiana que ya no tiene margen de absorción. El comercio minorista físico es el termómetro más fiel de esa realidad: cuando el vecino no llega a fin de mes, el local de la esquina tampoco.
Frente a quienes argumentan que el comercio electrónico compensa la caída del canal tradicional, Femenía fue tajante: "El comercio electrónico representa solo el 18% del total en el país", por lo que de ninguna manera alcanza para compensar el desplome físico. Un dato que debería hacerle ruido a quienes diseñan política económica desde escritorios.
El impacto no se detiene en las vidrieras vacías. El representante gremial describió un circuito productivo trabado: la falta de demanda minorista frena a la industria, alarga los plazos de cobranza y genera problemas financieros en cascada para las pequeñas unidades de negocio. "Cierran empresas y las que abren no reemplazan en cantidad ni en calidad a las anteriores; basta recorrer cualquier centro comercial bonaerense o del AMBA para ver locales vacíos", graficó Femenía.
Las pymes acumulan pasivos bancarios, con proveedores y de carácter fiscal. La situación se agrava por los embargos de la Agencia de Recaudación y Control Aduanero (ARCA), el organismo que reemplazó a la AFIP. Por eso, CAME reitera el pedido de un plan de facilidades de pago que permita oxigenar al sector sin asfixiarlo con intereses punitorios.
El panorama, además, no tiene geografía: "La situación abarca a todo el territorio nacional, incluidas las economías regionales y el sector primario. En épocas de escasez, el costo logístico, la presión impositiva y las cargas sociales forman un combo donde todos los factores duelen", sentenció el vocero. Una descripción que aplica con precisión quirúrgica a ciudades como Rosario, donde el comercio de cercanía y las pymes industriales son columna vertebral del empleo privado.
El cruce de CAME con el Gobierno llega en un momento en que la administración de Javier Milei defiende el ajuste fiscal como condición necesaria para la recuperación. La tensión entre el largo plazo macroeconómico y el corto plazo del almacenero que no cobra es, en definitiva, el nudo político y social que la Argentina todavía no logra desatar.
Preguntas frecuentes
¿Por qué las familias argentinas se endeudan con tarjeta de crédito?
Según CAME, el endeudamiento no responde a gastos suntuarios sino a necesidades básicas: alimentos, bebidas y medicamentos. La pérdida de poder adquisitivo y las paritarias que no le ganaron a la inflación son los principales factores.
¿Qué piden las pymes al Gobierno nacional?
CAME reclama un plan de facilidades de pago para aliviar los pasivos acumulados con bancos, proveedores y el fisco, y pide que ARCA frene los embargos sobre pequeñas empresas en dificultades.
¿Cómo afecta la caída del consumo al comercio de Rosario?
El menor movimiento en los locales físicos frena la cadena productiva: menos ventas implican menos pedidos a proveedores, plazos de cobranza más largos y dificultades financieras para las pymes, un esquema que impacta directamente en ciudades como Rosario donde el comercio y la industria pyme son ejes del empleo privado.