Celulosa Argentina en Capitán Bermúdez: sin gas, sin insumos y pagó la mitad del sueldo
La papelera lleva casi dos meses con producción paralizada en su planta del cordón industrial de Rosario. Los trabajadores cobraron apenas el 50% de sus salarios de agosto tras la intervención del Ministerio de Trabajo de Santa Fe. Las pérdidas acumuladas superan los 127.000 millones de pesos.
La crisis de Celulosa Argentina llegó a un punto de quiebre que ya no puede disimularse con comunicados corporativos ni promesas de capitalización. La planta de Capitán Bermúdez, ubicada en el cordón industrial al norte de Rosario, lleva casi dos meses con producción prácticamente paralizada o sostenida apenas con guardias mínimas. Lo mismo ocurre en la planta bonaerense de Zárate. El resultado más concreto y doloroso lo pagaron los trabajadores: el miércoles de la semana pasada cobraron apenas la mitad de sus salarios de agosto.
La situación llegó a ese punto luego de varias audiencias y la intervención del Ministerio de Trabajo de Santa Fe. La empresa había planteado inicialmente que su falta de liquidez solo le permitía pagar el 30% de los haberes, una propuesta que la comisión gremial interna rechazó de plano. El resultado final fue el pago del 50%, un número que en cualquier otra industria sería escandaloso, pero que en el contexto de Celulosa casi parece un logro.
El cuadro financiero es de manual del desastre. Al 31 de mayo de 2026, la compañía acumulaba pérdidas por 127.393,6 millones de pesos, con ventas en fuerte caída. La empresa quedó atrapada en un círculo vicioso que cualquier economista puede describir en dos líneas: necesita producir para generar ingresos, pero necesita capital para poder producir. Sin salida a la vista, inició un proceso de reestructuración de deudas con sus acreedores para evitar caer en cesación de pagos.
A los problemas estructurales se sumaron dos factores que terminaron de hundir la operación este invierno. Por un lado, la falta de insumos —madera, químicos— que impide mantener el ritmo productivo. Por otro, los cortes reiterados de gas dispuestos por Litoral Gas y el ente regulador Enargas, que priorizaron el suministro residencial por sobre el industrial. El problema es que el gas es esencial para la industria papelera, y reemplazarlo por Fuel Oil le incrementa los costos operativos un 550%, una cifra que hace inviable cualquier alternativa.
Lo que irrita especialmente a la empresa —y a otras industrias santafesinas en la misma situación— es que pagan un "canon por capacidad de reserva", un recargo en la facturación que, en teoría, debería garantizarles un volumen mínimo de suministro durante los picos de frío. Les cobraron el extra. El servicio preferencial nunca llegó. Bienvenidos al Estado argentino en acción: cobra primero, cumple nunca.
La historia reciente de la empresa no ayuda a generar confianza. Celulosa ya arrastraba una situación límite cuando estaba controlada por el fondo Tapebicuá Investment Company, integrado entre otros por José Urtubey —hermano del exgobernador salteño Juan Manuel Urtubey— junto a Douglas Albrecht y Juan Collado. A apenas 20 días de presentar su concurso de acreedores, el control pasó a manos de Esteban Nofal, hijo de Luis Benjamín Nofal, cofundador junto a Carlos Ávila de Torneos y Competencias S.A. La operación tuvo un detalle que lo dice todo sobre el estado de la empresa: Nofal adquirió el 45,5% del capital social —452,6 millones de acciones clase B— por el valor simbólico de un dólar.
Nofal asumió el compromiso público de capitalizar y recuperar la compañía. Un año después, las pérdidas se profundizaron, la producción está paralizada y los trabajadores cobran la mitad del sueldo. Los compromisos de los empresarios que llegan a rescatar empresas en crisis tienen, en Argentina, un historial bastante predecible.
Lo que está en juego no es menor. Capitán Bermúdez es uno de los municipios del Gran Rosario donde la industria manufacturera tiene peso real en el empleo. Una papelera de este tamaño en situación de quiebra técnica no es solo un problema de accionistas y acreedores: es fuente de trabajo, de actividad económica local, de familias que dependen de ese salario —aunque sea la mitad.
Preguntas frecuentes
¿Por qué Celulosa Argentina no pudo pagar el sueldo completo?
La empresa acumula pérdidas de más de 127.000 millones de pesos al 31 de mayo de 2026, lleva casi dos meses con producción paralizada por falta de insumos y cortes de gas, y atraviesa un proceso de reestructuración de deudas. Su falta de liquidez le impidió abonar los salarios completos de agosto.
¿Cuánto cobró de sueldo el personal de Celulosa en Capitán Bermúdez?
Los trabajadores de la planta de Capitán Bermúdez cobraron el 50% de sus salarios de agosto. La empresa había propuesto inicialmente pagar solo el 30%, pero el gremio rechazó esa oferta y se llegó al 50% tras la intervención del Ministerio de Trabajo de Santa Fe.
¿Celulosa Argentina puede quebrar?
La empresa ya inició un proceso de reestructuración de deudas con sus acreedores para evitar la cesación de pagos. Hace aproximadamente un año, el cambio de control accionario se produjo a apenas 20 días de que presentara su concurso de acreedores.
¿Por qué Litoral Gas cortó el gas a las industrias en Santa Fe?
Litoral Gas y el ente regulador Enargas priorizaron el suministro residencial durante el invierno, aplicando cortes a las industrias. Las empresas afectadas reclaman que pagan un canon especial que debería garantizarles un mínimo de suministro, pero ese compromiso no se cumplió.