Central en la Libertadores: la historia negra de Corinthians en el Neo Química Arena
Rosario Central visita este jueves el Neo Química Arena para el partido de vuelta de los octavos de final de la Copa Libertadores. El estadio de Corinthians, inaugurado para el Mundial 2014, esconde una historia oscura que pocos recuerdan.
Lo que le espera a Rosario Central este jueves en San Pablo no es poca cosa. El Neo Química Arena, la moderna casa del Corinthians, es uno de los estadios más imponentes de Sudamérica. Pero detrás de esa fachada de cemento y luces hay una historia que los hinchas del Timao prefieren no recordar.
El escenario del partido de vuelta de los octavos de final de la Copa Libertadores fue inaugurado en 2014, a tiempo para recibir partidos del Mundial de Brasil. Desde entonces se convirtió en el símbolo de una institución que se jacta de ser popular, masiva y temida en el continente. Pero la realidad es que Corinthians tiene una historia negra jugando de local en ese estadio en competencias internacionales, algo que el Canalla debería tener muy en cuenta.
El dato no es menor para un equipo como Central, que llega a este partido con la necesidad de sacar un resultado que le permita avanzar de ronda. La historia del Neo Química Arena en la Libertadores no es la de una fortaleza inexpugnable. Hay antecedentes que muestran que el Timao sufrió en su propia casa, que el ambiente intimidante no siempre fue suficiente para garantizar victorias, y que los visitantes con carácter encontraron la manera de hacerse respetar.
¿Puede Rosario Central ser el próximo equipo en escribir su nombre en esa lista? La pregunta no es retórica: tiene sustento en los números y en lo que el equipo de Ariel Holan mostró en la fase de grupos y en el partido de ida.
El Neo Química Arena tiene capacidad para más de 47.000 espectadores y cuando está lleno genera una presión sonora que pocos estadios del continente pueden igualar. La barra del Corinthians, la famosa Fiel, es una de las hinchadas más ruidosas y constantes de Brasil. Para cualquier equipo visitante, entrar ahí es un desafío psicológico antes de que empiece el partido.
Pero Central no es cualquier equipo visitante. El Canalla tiene historia en la Libertadores, tiene jugadores con experiencia internacional y llega a este partido sabiendo exactamente lo que se juega. La delegación auriazul viajó a San Pablo con la convicción de que el resultado es posible, y el cuerpo técnico trabajó durante la semana en los detalles tácticos para neutralizar las virtudes del local.
El partido de ida dejó información valiosa. Corinthians mostró sus armas pero también sus limitaciones, y el equipo rosarino supo leer el juego en momentos clave. Ahora, en el estadio más grande y ruidoso del rival, la historia puede tener un capítulo nuevo.
Porque al final, los estadios no ganan partidos. Los ganan los jugadores. Y la historia negra del Neo Química Arena en competencias internacionales existe precisamente porque hubo equipos que no se dejaron intimidar por el ruido, las luces ni la arquitectura. Rosario Central tiene la chance de ser uno de ellos. La pelota dirá si el Canalla está a la altura del momento.
Preguntas frecuentes
Cuándo juega Rosario Central contra Corinthians por la Libertadores?
El partido de vuelta de los octavos de final se disputa este jueves en el Neo Química Arena de San Pablo, estadio de Corinthians.
Qué es el Neo Química Arena y por qué es importante?
Es el estadio de Corinthians en San Pablo, inaugurado en 2014 para el Mundial de Brasil. Tiene capacidad para más de 47.000 personas y es uno de los más modernos del continente.
Cómo llega Central al partido de vuelta contra Corinthians?
El Canalla llega al partido de vuelta con chances de avanzar, tras haber disputado el partido de ida con información táctica valiosa sobre el rival brasileño.