Cierra fábrica proveedora de General Motors en Pueblo Esther: 70 trabajadores despedidos
Adient Automotive Argentina decidió cerrar su planta de Pueblo Esther y pasar a operar como importadora. Los 70 empleados de la fábrica, ubicada a 25 kilómetros de Rosario, quedaron sin trabajo.
Lo que pasó en Pueblo Esther esta semana no es un número en una estadística: son 70 familias que se quedaron sin el sueldo de fin de mes, de golpe, por decisión de una multinacional que encontró más rentable traer butacas de afuera que fabricarlas acá.
Adient Automotive Argentina SRL, empresa proveedora de asientos para General Motors, anunció el cierre definitivo de su planta ubicada a 25 kilómetros de Rosario y comunicó el despido de la totalidad de su plantel: 70 trabajadores que hasta ahora producían las butacas que van a los vehículos que ensambla la terminal automotriz en el país.
La decisión no implica que Adient abandone el negocio con GM. Al contrario: la empresa seguirá siendo proveedora, pero ya no como fabricante local sino como importadora. En criollo: en lugar de producir en Argentina con mano de obra argentina, va a traer los asientos desde otra planta del grupo —probablemente en Brasil o México, donde la multinacional tiene operaciones consolidadas— y los va a vender directamente. Mismo cliente, mismo producto, sin fábrica, sin obreros.
¿Cuánto pesa esto para la región? Pueblo Esther es una localidad del departamento Rosario con fuerte perfil industrial, donde este tipo de establecimientos son columna vertebral del empleo local. Perder una planta de 70 puestos de trabajo directos en una comunidad chica no es lo mismo que en una gran ciudad: el impacto se siente en el almacén, en la escuela, en el club del barrio.
El caso de Adient no es aislado. En los últimos años, varias empresas del sector autopartista argentino atravesaron procesos de reestructuración, cierres o reconversión hacia la importación, impulsadas por la apertura de importaciones, el tipo de cambio y los costos de producción locales. La industria automotriz argentina, que históricamente fue uno de los motores del empleo industrial en la región central del país, viene sufriendo una presión sostenida sobre su cadena de valor.
General Motors Argentina, que opera su planta de ensamblado en Alvear, también en la provincia de Santa Fe, no se pronunció públicamente sobre el cambio de proveedor. Desde Adient tampoco trascendieron declaraciones oficiales más allá de la confirmación del cierre y los despidos.
Lo que sí está claro es que los 70 trabajadores deberán iniciar ahora un proceso de negociación con la empresa para definir las condiciones de desvinculación, en el marco de la legislación laboral vigente. El sindicato que los representa —vinculado al sector metalúrgico y autopartista— tendrá un rol clave en esa instancia.
El modelo que eligió Adient —cerrar, importar y mantener el contrato comercial— es legal, pero dice mucho sobre hacia dónde van ciertas multinacionales cuando los números no cierran a su gusto. Y deja una pregunta que no tiene respuesta fácil: ¿quién cuida la industria nacional cuando las grandes terminales y sus proveedores deciden que es más barato traer todo de afuera?
Por ahora, en Pueblo Esther, la fábrica cierra. Y setenta personas tienen que empezar de nuevo.
Con información de: La Capital
Preguntas frecuentes
¿Por qué cierra la fábrica Adient en Pueblo Esther?
Adient Automotive decidió dejar de producir asientos en Argentina y pasar a importarlos desde otras plantas del grupo, lo que hizo inviable mantener la fábrica local. Los 70 trabajadores fueron despedidos como consecuencia de este cambio de modelo de negocio.
¿General Motors deja de operar en Argentina?
No. General Motors sigue operando su planta de ensamblado en Alvear, Santa Fe. Lo que cambia es que su proveedor de asientos, Adient, ya no fabricará localmente sino que importará los productos desde el exterior.
¿Qué pasa con los 70 trabajadores despedidos?
Los trabajadores deberán negociar sus condiciones de desvinculación con la empresa en el marco de la legislación laboral argentina, con intervención del sindicato del sector metalúrgico y autopartista.