Rosario: bajan los casos de alcoholemia pero aumentan las remisiones al corralón
En el primer trimestre de 2026, los controles vehiculares en Rosario registraron una reducción de casos positivos de alcoholemia al 2,5%, medio punto menos que el año anterior. Sin embargo, las remisiones al corralón aumentaron a 1.942 vehículos.
Los controles de tránsito en Rosario muestran una tendencia positiva en el primer trimestre del año, con una reducción en los casos de alcoholemia positiva que alcanzaron el 2,5 por ciento del total de conductores controlados, según informó La Capital.
Entre enero, febrero y marzo se realizaron más de 20 mil controles vehiculares en la ciudad, donde se detectaron 352 conductores con dosaje de alcohol en sangre. Esta cifra representa una mejora respecto al mismo período de 2025, cuando el porcentaje había sido del 3 por ciento.
Sin embargo, el endurecimiento de los controles se refleja en el aumento de las remisiones al corralón, que alcanzaron las 1.942 unidades en estos tres meses. Esta cifra evidencia el refuerzo de las acciones preventivas que viene implementando la Municipalidad de Rosario bajo la gestión del intendente Pablo Javkin.
Los operativos de control vehicular se han intensificado en puntos estratégicos de la ciudad, especialmente en las zonas de mayor circulación y durante los fines de semana, cuando tradicionalmente se registra mayor consumo de alcohol. La reducción en los casos positivos podría indicar una mayor conciencia ciudadana sobre los riesgos de conducir bajo los efectos del alcohol.
Esta política de tolerancia cero forma parte de las medidas implementadas para reducir la siniestralidad vial en Rosario, una problemática que afecta especialmente a los sectores populares que dependen del transporte público y se movilizan en moto por la ciudad. Los controles no solo apuntan a la alcoholemia, sino también a la verificación de documentación vehicular y el cumplimiento de las normas de tránsito.
El incremento en las remisiones al corralón refleja un endurecimiento en la aplicación de las sanciones, lo que genera un impacto directo en el bolsillo de los trabajadores que necesitan sus vehículos para ganarse el sustento diario.