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Sociedad

Crecida del Paraná en Rosario: alertan por riesgos náuticos y en arroyos

Carolina Mendez • 23 de septiembre de 2026

El río Paraná podría alcanzar entre 3 y 3,20 metros hacia fines de septiembre, según proyecciones del Observatorio Ambiental de la UNR. Un especialista advirtió sobre riesgos en la navegación y el comportamiento de los arroyos Ludueña y Saladillo ante posibles lluvias intensas. El fenómeno de El Niño agrega incertidumbre climática para los próximos meses.

El río Paraná vuelve a ser protagonista en Rosario. Las intensas lluvias registradas en el norte argentino y en Brasil durante los últimos días encendieron las alertas sobre el comportamiento del río y su posible evolución hacia fin de mes, justo cuando comienza la temporada recreativa y náutica en la región.

Según explicó Matías De Bueno, integrante del Observatorio Ambiental de la Universidad Nacional de Rosario (UNR), el nivel del río se encuentra actualmente en torno a los 2,5 metros, pero las proyecciones anticipan un repunte que podría llevarlo a una altura de entre 3 y 3,20 metros hacia fines de septiembre. El especialista brindó sus declaraciones en el programa Cada Día, de El Tres.

Lejos de generar alarma, De Bueno contextualizó la situación: una crecida de esa magnitud no representa una emergencia para la ciudad. "Para el humedal esto es alentador", señaló, destacando el valor ecológico que tiene el pulso de inundación para los ecosistemas ribereños. Los niveles de alerta real, aclaró, recién se plantearían ante alturas de cinco metros o más.

Sin embargo, el especialista fue claro en que el comportamiento del Paraná no es el único factor a monitorear. Para Rosario, uno de los principales focos de atención son los arroyos Ludueña y Saladillo, dos cursos de agua que atraviesan la ciudad y que históricamente han generado problemas en episodios de lluvias intensas. "Actualmente, si tuviéramos una lluvia fuerte, estos arroyos podrían evacuar rápidamente el agua porque no hay un efecto tapón por parte del río", explicó De Bueno. En otras palabras, con el Paraná en altura moderada, el escurrimiento urbano no encontraría obstrucción significativa hacia el río.

La situación podría complicarse si las precipitaciones se intensifican. En ese caso, la combinación de lluvias locales con un Paraná en ascenso podría generar el llamado "efecto tapón", que impide el drenaje normal de los arroyos y eleva el riesgo de anegamientos en zonas bajas de la ciudad, un fenómeno que Rosario ya vivió en episodios anteriores con consecuencias graves para barrios como Ludueña, Empalme Graneros y Villa Banana.

En cuanto a las lluvias en Brasil, De Bueno aclaró que no toda el agua que cae en ese territorio termina incidiendo sobre el Paraná. "Una cosa son las lluvias que vienen hacia el Paraná y otras son las que van hacia Uruguay u océano Atlántico", precisó. En particular, son las precipitaciones en la zona del Iguazú las que tienen mayor incidencia sobre el tramo del río que atraviesa Rosario, aunque con un efecto retardado. "No crece de repente el Paraná", subrayó, lo que permite cierto margen de anticipación para las autoridades y la población.

Para quienes planean actividades náuticas o recreativas en el río durante las próximas semanas, el especialista recomendó extremar los cuidados, especialmente en las desembocaduras. La presencia de ramas, camalotes y otros elementos arrastrados por la corriente representa un riesgo concreto que puede subestimarse en épocas de crecida moderada. "Siempre hay que tener cuidado, principalmente en las desembocaduras, porque pueden generar mayor cantidad de peligro", advirtió.

El panorama de mediano plazo agrega otra variable: el fenómeno de El Niño. Según De Bueno, los principales organismos climáticos a nivel global confirmaron su presencia con más del 90% de probabilidades. "Si bien ya estamos en pleno fenómeno, a medida que avance el verano crecerá", explicó. El Niño suele asociarse con un aumento en la frecuencia e intensidad de las precipitaciones en la región del Litoral argentino, lo que podría traducirse en nuevos episodios de crecida durante los meses de verano.

Ante este escenario, la recomendación del especialista fue clara: seguir de cerca los avisos oficiales. "Es importante ver las alertas del Servicio Meteorológico Nacional", aconsejó De Bueno, instando a la población a no bajar la guardia frente a un río que, aunque hoy se muestra tranquilo, tiene historial de sorpresas.

Con información de: Rosario3

Quien es
Quién es Matías De Bueno
Integrante del Observatorio Ambiental de la Universidad Nacional de Rosario (UNR), es uno de los referentes locales en el seguimiento del comportamiento hídrico del río Paraná y sus efectos sobre el ecosistema y la ciudad.
En contexto
El Niño y el Litoral argentino
El fenómeno de El Niño se caracteriza por el calentamiento anómalo del océano Pacífico y suele provocar un aumento de las lluvias en el centro-norte de Argentina. En episodios anteriores, como el de 2015-2016, generó crecidas históricas del Paraná con evacuaciones masivas en la región.
El lugar
Los arroyos que preocupan a Rosario
El Ludueña y el Saladillo son los principales cursos de agua que atraviesan Rosario. Ambos son sensibles a las lluvias intensas y, cuando el Paraná está alto, pueden sufrir el 'efecto tapón' que impide su desagüe normal, generando inundaciones en barrios populares del oeste y sur de la ciudad.

Preguntas frecuentes

¿A qué altura el Paraná representa un peligro real para Rosario?

Según el especialista de la UNR Matías De Bueno, recién a partir de los cinco metros o más se plantearía una situación de alerta real. El nivel actual es de 2,5 metros, con proyecciones de llegar a 3,20 metros hacia fines de septiembre.

¿Es seguro navegar o bañarse en el Paraná durante la crecida?

Se puede, pero con precauciones. El especialista recomienda extremar los cuidados en las desembocaduras y estar atentos a la presencia de ramas, camalotes y otros elementos arrastrados por la corriente.

¿Las lluvias en Brasil afectan al Paraná en Rosario?

Sí, especialmente las que caen en la zona del Iguazú, aunque el efecto no es inmediato sino retardado. No todas las lluvias brasileñas impactan en el Paraná: algunas escurren hacia Uruguay o el océano Atlántico.

¿Qué es el efecto tapón en los arroyos de Rosario?

Ocurre cuando el Paraná está muy alto e impide que los arroyos Ludueña y Saladillo desagüen normalmente, lo que puede provocar inundaciones en barrios bajos de la ciudad. Actualmente ese riesgo es bajo porque el río está en altura moderada.

Fuente: Rosario3