Crimen de Gabriela Banach en Rosario: investigan odio de género y robo
A una semana del asesinato de Gabriela Banach (47), mujer trans hallada muerta en Cerrito 630, el único detenido aún no fue imputado formalmente. La investigación apunta a un robo con posible componente de odio hacia su identidad de género, mientras el colectivo travesti-trans exige respuestas.
Lo que pasó en Cerrito 630 el 11 de agosto no se olvida fácil. El cuerpo de Gabriela Banach, una mujer trans de 47 años, fue encontrado en el tercer piso de ese edificio del barrio Centro alrededor de las 22 horas, con lesiones compatibles con una golpiza brutal y el departamento completamente revuelto. Una semana después, la investigación avanza pero todavía no tiene fecha de imputación formal para el único detenido.
El sospechoso es Juan Gabriel A., de 24 años, aprehendido días después del crimen mientras hacía de cuidacoches en Moreno al 1900, en las inmediaciones del parque Independencia. Lo que llamó la atención de los investigadores fue precisamente eso: que siguiera en su puesto habitual, como si nada, pese a la repercusión mediática del caso. O no sabía lo que había hecho. O no le importaba.
Los detectives de la Agencia de Trata de la PDI llegaron hasta él combinando trabajo de calle con tecnología: el Sistema Lince, una plataforma que procesa imágenes de cámaras de seguridad mediante inteligencia artificial, fue clave para ubicarlo. Cuando lo encontraron, llevaba puesta la misma ropa del día del crimen.
El allanamiento de su domicilio, en Pasco casi esquina Italia, aportó evidencia contundente. Del lugar se incautaron dos camperas, un perfume de mujer, lentes de sol, un gorro de lana gris y un pantalón, elementos que habrían pertenecido a Gabriela. Al menos una de esas prendas tenía manchas rojizas, posiblemente de sangre. El análisis forense de ese material será determinante para consolidar la acusación. También falta un televisor sustraído del departamento de la víctima, que según los investigadores pudo haber sido vendido.
El perfil del sospechoso no sorprende a quienes conocen el expediente. Juan Gabriel A. acumula antecedentes penales desde la adolescencia: robos, hurtos, invasión de domicilio, escruches. Llegó a cumplir condenas por esos hechos. No es un novato en el sistema penal, lo cual hace más llamativo que haya seguido dando vueltas por la misma zona días después del crimen.
La hipótesis central de la fiscalía es un homicidio en ocasión de robo. Pero hay una segunda línea que el fiscal Urruticoechea no descarta: que detrás de la violencia haya existido un componente de odio hacia la identidad de género de Gabriela. El colectivo travesti-trans lo viene reclamando desde el primer momento, y la investigación está obligada a responder esa pregunta. No está acreditado que el sospechoso y Gabriela se conocieran de antes, aunque sí que ingresaron juntos al edificio esa noche.
El reclamo del colectivo también puso sobre la mesa algo que no puede ignorarse: la situación de extrema vulnerabilidad en que vivía Gabriela. Falta de trabajo, problemas de vivienda, consumos problemáticos. Un combo que el Estado conoce bien y que, sistemáticamente, deja sin respuesta. ¿Cuántas Gabrielas más tienen que aparecer para que eso cambie?
Por ahora, el fiscal pidió una prórroga especial para seguir recolectando evidencias antes de la audiencia de imputación. La fecha todavía no fue fijada. La puerta del departamento de Cerrito 630 estaba cerrada con llave cuando llegó la policía y tuvo que ser violentada. Gabriela llevaba horas muerta. El tiempo que tardó en aparecer dice mucho sobre el aislamiento en que vivía.
El caso tiene nombre, tiene un detenido y tiene evidencia. Lo que falta es que la Justicia lo llame por lo que fue: un crimen que merece ser investigado en todas sus dimensiones, sin atajos.
Preguntas frecuentes
¿Quién mató a Gabriela Banach en Rosario?
El único detenido es Juan Gabriel A., de 24 años, aprehendido mientras trabajaba como cuidacoches en las inmediaciones del parque Independencia. Todavía no fue imputado formalmente, ya que el fiscal pidió una prórroga para seguir recolectando evidencias.
¿Fue un travesticidio el crimen de Gabriela Banach?
La investigación no descarta un componente de odio hacia la identidad de género de la víctima. La hipótesis principal es un homicidio en ocasión de robo, pero el fiscal también analiza si existió motivación transfóbica, tal como reclama el colectivo travesti-trans.
¿Cuándo será la audiencia de imputación en el caso Banach?
Todavía no tiene fecha. El fiscal Urruticoechea solicitó una prórroga especial para continuar con la recolección de evidencias antes de exponer los cargos formalmente.