San Cristóbal: imputan a segundo menor como cómplice del tiroteo escolar
La Fiscalía de Rafaela imputó a un adolescente de 16 años como partícipe secundario del ataque en la escuela Mariano Moreno. La Justicia considera que tenía conocimiento previo del plan que ejecutó otro alumno de 15 años.
Un segundo adolescente fue imputado este jueves por su participación en el tiroteo fatal que conmocionó a la escuela Mariano Moreno de San Cristóbal. Según informó La Capital, la Fiscalía Regional Nº5 con sede en Rafaela formalizó los cargos contra el menor de 16 años, quien había sido detenido en la localidad de Nelson.
El joven fue imputado como "partícipe secundario de homicidio agravado" por el uso de arma de fuego y doble tentativa de homicidio agravado, también por el empleo de armas de fuego, todo en concurso real. La decisión judicial se basa en evidencias que indican que este adolescente tenía conocimiento previo del ataque que planeaba ejecutar su compañero de 15 años.
El ataque, que sacudió a la comunidad educativa santafesina, dejó como víctima fatal a Ian Cabrera, quien murió tras recibir un escopetazo. Además del homicidio, el episodio provocó ocho heridos entre estudiantes y personal de la institución, generando una crisis sin precedentes en el sistema educativo provincial.
La investigación reveló que el menor ahora imputado como cómplice no solo conocía los planes del atacante principal, sino que habría tenido algún grado de participación en la preparación del hecho. Esta circunstancia agrava su situación procesal y demuestra que el ataque no fue un acto impulsivo aislado, sino que contó con planificación previa y complicidad.
El caso ha puesto en el centro del debate la seguridad escolar en Santa Fe y la necesidad de fortalecer los protocolos de prevención de violencia en las instituciones educativas. La comunidad de San Cristóbal, una localidad de poco más de 10.000 habitantes ubicada en el departamento San Cristóbal, continúa procesando el impacto de una tragedia que marcó un antes y un después en la vida local.
Ambos menores permanecen bajo la jurisdicción del fuero penal juvenil, que deberá determinar las medidas definitivas a aplicar considerando tanto la gravedad de los hechos como las particularidades que establece la legislación para adolescentes en conflicto con la ley penal.