Crisis del calzado en Argentina: cayó 26,5% la producción y se perdieron 9.000 empleos
La industria del calzado atraviesa uno de sus peores momentos en años: la producción se desplomó un 26,5% interanual en julio, cerraron plantas en varias provincias y más de 9.000 trabajadores quedaron sin empleo. Desde UTICRA apuntan a la apertura de importaciones y la caída del salario real como las causas principales.
Lo que está pasando en la industria del calzado argentina no es una crisis silenciosa: es un derrumbe con nombres, apellidos y fábricas cerradas. Los números del INDEC son contundentes: la fabricación de calzado y sus partes cayó un 26,5% interanual durante julio de 2026, una de las bajas más pronunciadas del sector en los últimos años.
Pero los porcentajes, a veces, no alcanzan para dimensionar lo que está en juego. Detrás de ese número hay más de 9.000 trabajadores que perdieron su empleo desde que asumió Javier Milei, según denunció la Unión de Trabajadores de la Industria del Calzado de la República Argentina (UTICRA) en el marco del Día del Trabajador del Calzado, conmemorado el 13 de septiembre.
«Hemos perdido, solamente en nuestro sector, más de 9.000 compañeros que se quedaron sin trabajo. Todo esto se produce por la caída del salario y por la apertura indiscriminada de las importaciones», afirmó Horacio Jerez, secretario adjunto nacional de UTICRA. Una declaración que resume el diagnóstico del gremio: el modelo económico actual está destruyendo una industria que históricamente fue generadora de empleo federal.
El cierre de plantas no es una abstracción. Dass, una de las empresas más grandes del sector, cerró sus fábricas en Coronel Suárez (provincia de Buenos Aires) y en Eldorado (Misiones). A eso se suma el proceso de cierre de Coopershoes en Las Flores y reducciones de personal en otras plantas del interior del país. Comunidades enteras que dependían de esas fuentes de trabajo hoy enfrentan un panorama incierto.
¿Cuánto más puede aguantar un sector que ya venía golpeado antes de este gobierno? La apertura de importaciones, que el oficialismo defiende como una herramienta para bajar precios y mejorar la competitividad, tiene una contracara que el mercado laboral está pagando caro. El calzado importado —especialmente el proveniente de Brasil y China— compite con precios que la industria local, con sus costos en pesos y salarios dolarizados hacia arriba, no puede igualar.
El sector del calzado en Argentina tiene una larga historia de producción federal: desde las grandes fábricas del conurbano bonaerense hasta los talleres de las provincias del interior. Durante décadas fue un ejemplo de industrialización con arraigo territorial. Hoy, ese tejido productivo está bajo una presión que los propios trabajadores describen como insostenible.
Desde UTICRA no piden proteccionismo eterno, pero sí condiciones mínimas de competencia. La pregunta que queda flotando es si el Gobierno nacional tiene en su agenda alguna respuesta concreta para este sector, o si los 9.000 empleos perdidos son simplemente el costo aceptable de una transformación económica que alguien decidió que valía la pena.
Por ahora, las fábricas cerradas no responden.
Preguntas frecuentes
¿Por qué cayó tanto la producción de calzado en Argentina?
Según UTICRA, la caída se explica por dos factores principales: la baja del salario real, que redujo el consumo interno, y la apertura de importaciones que permite el ingreso de calzado extranjero a precios con los que la industria local no puede competir.
¿Cuántos empleos perdió la industria del calzado con Milei?
Desde que asumió Javier Milei en diciembre de 2023, el sector perdió más de 9.000 puestos de trabajo, según informó el gremio UTICRA en el Día del Trabajador del Calzado.
¿Qué fábricas de calzado cerraron en Argentina?
Entre los cierres más resonantes están las plantas de Dass en Coronel Suárez (Buenos Aires) y Eldorado (Misiones), y el proceso de cierre de Coopershoes en Las Flores (Buenos Aires).