Ultimo Momento Noticias 24
Sociedad

Las tres causas que matan más en Rosario: datos del informe 2025

Hugo Ferreyra • 15 de agosto de 2026

Casi el 50% de los fallecimientos en Rosario durante 2025 se debieron a enfermedades respiratorias, tumores o afecciones del sistema circulatorio. El informe de Estadísticas Vitales reveló que murieron 9.312 personas, un 5,9% menos que en 2024, y que la edad promedio de muerte sigue subiendo.

Rosario envejece. Y con ese envejecimiento, cambia también el mapa de cómo mueren sus habitantes. El último informe de Estadísticas Vitales correspondiente al año 2025 revela que en la ciudad fallecieron 9.312 personas, una cifra que representa un 5,9% menos que en 2024, pero que al mismo tiempo confirma una tendencia estructural: casi la mitad de todas las muertes se concentran en apenas tres grandes grupos de causas.

Las enfermedades respiratorias, los tumores y las afecciones del sistema circulatorio explican cerca del 50% de los fallecimientos registrados en Rosario durante el año pasado. No son datos menores ni estadísticas frías: detrás de cada número hay una familia, un trabajador que no llegó a jubilarse, un jubilado que no tuvo acceso a tiempo al tratamiento que necesitaba.

El informe también señala que la edad promedio de muerte aumentó en los últimos dos años, lo que refleja una población que vive más pero que también demanda más del sistema de salud. Rosario, con más de un millón de habitantes, es una de las ciudades más envejecidas del interior del país, con una estructura demográfica que se asemeja cada vez más a la de las grandes urbes europeas que a la de una ciudad latinoamericana típica.

Este fenómeno no es casual ni espontáneo. El envejecimiento poblacional es el resultado de décadas de mejoras en las condiciones sanitarias básicas, pero también de una caída sostenida en la tasa de natalidad. Menos nacimientos y más años de vida promedio configuran una pirámide demográfica que se invierte lentamente, con más adultos mayores y menos jóvenes en la base.

El problema es que ese envejecimiento no viene acompañado de las políticas públicas necesarias para sostenerlo. Las enfermedades crónicas no transmisibles —que incluyen buena parte de los tumores y las afecciones cardiovasculares— requieren seguimiento prolongado, medicación continua y acceso regular al sistema de salud. En un contexto de ajuste como el que impone el gobierno nacional, donde el presupuesto en salud se recortó y los medicamentos para jubilados del PAMI fueron objeto de controversia, esa ecuación se vuelve cada vez más difícil de sostener para los sectores más vulnerables.

Las enfermedades del sistema circulatorio —infartos, accidentes cerebrovasculares, insuficiencia cardíaca— son históricamente la primera causa de muerte en Argentina y en Rosario no es la excepción. Los tumores malignos ocupan el segundo lugar y su incidencia está fuertemente ligada a factores ambientales, laborales y al acceso oportuno al diagnóstico. Las enfermedades respiratorias, por su parte, se vieron potenciadas en los últimos años por los episodios de humo y contaminación que afectaron a la región, especialmente los incendios en el Delta del Paraná que durante varios años convirtieron el aire de Rosario en un problema de salud pública.

La reducción del 5,9% en la cantidad de fallecimientos respecto a 2024 es una buena noticia, pero no alcanza para cantar victoria. Los especialistas en salud pública advierten que la clave no está solo en cuánta gente muere, sino en cómo muere y a qué edad. Una muerte evitable a los 60 años por falta de acceso a tratamiento oncológico no es lo mismo que una muerte natural a los 85. Y en esa diferencia está el verdadero termómetro de la justicia sanitaria de una ciudad.

El desafío para la gestión municipal de Pablo Monteverde y para el sistema de salud provincial es claro: fortalecer la prevención, garantizar el acceso a diagnóstico temprano y sostener los programas de atención de enfermedades crónicas, especialmente para los sectores que menos recursos tienen. Porque envejecer con dignidad no debería ser un privilegio de pocos.

En contexto
Las tres causas principales de muerte en Rosario
Enfermedades del sistema circulatorio (infartos, ACV), tumores malignos y enfermedades respiratorias concentran casi el 50% de los fallecimientos en Rosario. Son las mismas tres causas que lideran la mortalidad en toda Argentina, según datos del Ministerio de Salud de la Nación.
En contexto
Rosario en números: una ciudad que envejece
Rosario tiene más de un millón de habitantes y una de las tasas de envejecimiento más altas del interior del país. La caída en la natalidad y el aumento de la esperanza de vida están transformando la pirámide demográfica de la ciudad, con mayor demanda sobre el sistema de salud público y privado.
Antecedentes
Contaminación y salud respiratoria en la región
Los incendios recurrentes en el Delta del Paraná generaron en los últimos años episodios críticos de humo y mala calidad del aire en Rosario, con impacto directo en la salud respiratoria de la población, especialmente en adultos mayores y niños con patologías previas.

Preguntas frecuentes

¿Cuántas personas murieron en Rosario en 2025?

Según el informe de Estadísticas Vitales, en 2025 fallecieron 9.312 personas en Rosario, un 5,9% menos que en 2024.

¿Cuáles son las principales causas de muerte en Rosario?

Las enfermedades respiratorias, los tumores malignos y las afecciones del sistema circulatorio concentran casi el 50% de todos los fallecimientos registrados en la ciudad.

¿Por qué aumenta la edad promedio de muerte en Rosario?

El envejecimiento poblacional, producto de la caída en la natalidad y la mejora en la esperanza de vida, hace que la población rosarina sea cada vez más adulta y que la edad promedio de fallecimiento suba sostenidamente.

Fuente: La Capital