El Gobierno se ilusiona con una recuperación económica tras la debacle de febrero
Tras la caída del 2,7% en la actividad económica de febrero, el oficialismo ve señales de repunte en marzo con datos de producción industrial y automotriz. Sin embargo, el consumo masivo sigue en retroceso y los economistas advierten cautela.
El Gobierno nacional deposita sus esperanzas en que el derrumbe del 2,7% en la actividad económica registrado en febrero haya sido solo un tropiezo momentáneo, mientras apuesta a que los datos de marzo sienten las bases para una recuperación que arrancaría desde abril.
El ministro de Economía Luis Caputo fue categórico en su optimismo: se vienen los mejores 18 meses para la economía en décadas. Una declaración que busca generar confianza en un contexto donde los números siguen mostrando un panorama complejo para la actividad productiva del país.
El optimismo oficial se sustenta en un puñado de indicadores que muestran signos de mejora. Según GMA Capital, ya sin el efecto de la salida de la cosecha de trigo y con una base de comparación interanual baja, esperan un repunte en la actividad para marzo.
Los datos que alimentan esta esperanza incluyen un crecimiento del 7,4% en la producción de acero, un incremento del 32,9% en el patentamiento de motos, un alza del 6,3% en la producción automotriz y un aumento del 4,3% en la demanda eléctrica durante marzo.
La industria, uno de los sectores más castigados por el actual esquema económico, también mostró señales alentadoras. Según el Estudio Ferreres y Asociados, la producción fabril subió 0,8% en marzo tras ocho meses consecutivos de caída. Por su parte, la asociación de empresas metalúrgicas ADIMRA registró una mejora del 1,5% en el sector durante el mismo período.
Sin embargo, los especialistas advierten que estas mejoras deben tomarse con cautela. La industria acumula una caída del 3,1% interanual en el primer trimestre, y tres de sus principales demandantes no muestran dinamismo: Brasil enfrenta una desaceleración, la construcción sigue por debajo de niveles históricos y los ingresos familiares no permiten esperar una rápida recuperación del consumo interno.
El panorama del consumo presenta un cuadro mixto que genera interrogantes sobre la sostenibilidad de cualquier recuperación. Mientras NielsenIQ registró un crecimiento del 1,5% en el consumo masivo en marzo, la consultora Scentia no encuentra signos de recuperación y reporta una contracción interanual del 5,1% en supermercados, mayoristas y otros canales.
En este contexto, la caída del consumo masivo en el primer trimestre alcanza el 3,1%, con solo las farmacias y el e-commerce mostrando crecimiento positivo del 0,9% y 34,3% respectivamente.
Para GMA Capital, la pregunta central es cómo impulsar la recuperación con poco margen en el plano fiscal. Los salarios privados registrados se ubican aún un 3,5% por debajo en términos reales respecto a noviembre de 2023, mientras las encuestas del INDEC señalan a la debilidad de la demanda como uno de los principales condicionantes del crecimiento.
Desde Scentia consideran que este comportamiento podría comenzar a revertirse en los próximos meses, si la inflación retoma el camino a la baja. Una condición que se vuelve clave para que las expectativas oficiales de recuperación se materialicen en la segunda mitad del año.
Preguntas frecuentes
¿Por qué cayó tanto la actividad económica en febrero?
La caída del 2,7% se debió principalmente al impacto del ajuste fiscal, la devaluación y la contracción del consumo interno por la pérdida de poder adquisitivo de los salarios.
¿Qué sectores muestran signos de recuperación en marzo?
La producción de acero creció 7,4%, el patentamiento de motos 32,9%, la industria automotriz 6,3% y la demanda eléctrica 4,3%, según datos oficiales.
¿Cuándo espera el gobierno que arranque la recuperación?
El ministro Caputo pronostica que desde abril comenzará la recuperación, anticipando los mejores 18 meses para la economía en décadas.