Detienen a menor por amenazas en escuela de Pérez: el miedo crece en Rosario
Un adolescente de 16 años fue aprehendido por intimidar a compañeros vía WhatsApp en la escuela Nuestra Señora del Luján. Los padres mantuvieron a sus hijos en casa por falta de información oficial tras el episodio.
El fantasma de San Cristóbal sigue rondando las aulas santafesinas. Esta vez tocó el turno de Pérez, donde un adolescente de 16 años fue detenido por amenazar a sus compañeros de la escuela "Nuestra Señora del Luján" con supuestos ataques enviados por WhatsApp.
Según informó Rosario3, la vocera del gobierno provincial Virginia Coudannes confirmó la detención y fue tajante: "Es intimidación. No es una broma, es un delito". Las palabras suenan duras, pero necesarias en un contexto donde las amenazas escolares se multiplicaron como hongos después de la lluvia.
El procedimiento no fue menor: la Policía de Investigaciones allanó el domicilio del menor y secuestró documentación que ahora analiza el Ministerio Público de la Acusación. La calificación legal que se le podría aplicar es intimidación pública, un delito que puede traer consecuencias serias para el futuro del chico.
¿Pero qué pasó exactamente? El miércoles pasado, el adolescente envió mensajes a varios compañeros avisando que supuestamente iba a cometer un ataque. Los chicos, lógicamente aterrados, dieron aviso y se activó todo el protocolo de seguridad. Los compañeros fueron entrevistados y se puso en marcha la maquinaria investigativa.
Sin embargo, la comunicación oficial brilló por su ausencia. Muchos padres se enteraron por los pasillos, por comentarios, por el boca a boca que siempre funciona mejor que los canales oficiales. El resultado fue predecible: el jueves varios padres prefirieron no mandar a sus hijos a clases, ante la incertidumbre de lo que realmente había pasado.
"Algunas madres se comunicaron con Rosario3 y expresaron malestar ante la falta de comunicación oficial", reveló el medio rosarino. Y tienen razón: en momentos como estos, el silencio oficial genera más pánico que tranquilidad.
Coudannes intentó poner el tema en perspectiva: "Son diez las provincias preocupadas" por la violencia escolar, y el tema se abordó en el Consejo Federal de Educación. La funcionaria destacó que Santa Fe trabaja con un protocolo que permite respuesta rápida del 911 en cinco o seis minutos.
Pero los números fríos chocan con la realidad caliente: este jueves se realizaron diez operativos policiales en el departamento Rosario por pintadas amenazantes en baños y paredes de diferentes escuelas. El efecto contagio del caso San Cristóbal está más vivo que nunca.
La pregunta que flota en el aire es inevitable: ¿hasta cuándo vamos a estar corriendo atrás de los hechos? Porque una cosa es clara: los chicos están asustados, los padres están nerviosos, y las autoridades están desbordadas. Y mientras tanto, cada amenaza -real o no- deja una marca que no se borra fácil en la comunidad educativa.