Detuvieron a Urribarri: el ex gobernador de Entre Ríos preso por corrupción
El ex gobernador entrerriano Sergio Urribarri fue detenido en la madrugada del sábado e ingresó a la Unidad Penal N° 1 de Paraná para cumplir su condena firme de ocho años de prisión por corrupción. También fueron trasladados al penal su cuñado Juan Pablo Aguilera y el ex ministro Pedro Báez. La Corte Suprema había rechazado el último recurso de la defensa.
La justicia argentina le puso fin a años de recursos y maniobras dilatorias: el ex gobernador de Entre Ríos Sergio Daniel Urribarri, de 67 años, fue detenido durante la madrugada del sábado 6 de septiembre y trasladado a la Unidad Penal N° 1 de Paraná para comenzar a cumplir su condena de ocho años de prisión efectiva por delitos de corrupción. Junto a él ingresaron al penal su cuñado Juan Pablo Aguilera y el ex ministro de Cultura y Comunicación Pedro Ángel Báez, los otros dos condenados en la misma causa.
Los tres habían pasado la noche del viernes en la Alcaidía de Paraná antes de ser trasladados al establecimiento carcelario. El desenlace se produjo luego de que la Corte Suprema de Justicia de la Nación rechazara el último recurso pendiente, dejando firme la sentencia dictada originalmente en 2022 por el Tribunal de Juicio y Apelación entrerriano.
La causa que llevó a Urribarri a la cárcel acreditó un sofisticado esquema de desvío de fondos públicos: 143 operaciones irregulares realizadas entre 2010 y 2015, durante su gestión al frente de la provincia, mediante contratos de publicidad oficial simulados que canalizaban dinero hacia empresas vinculadas a su cuñado Aguilera. El perjuicio económico para las arcas entrerrianas superó los 12 millones de pesos. Los delitos por los que fue condenado son negociaciones incompatibles con la función pública y peculado, figuras que en la práctica describen el uso del Estado como caja personal.
Hasta último momento, la defensa intentó evitar el ingreso al penal. El abogado de Urribarri, Leopoldo Cappa, solicitó al Tribunal de Paraná que se le concediera prisión domiciliaria, argumentando que su cliente nunca eludió la acción de la justicia y siempre estuvo a disposición del proceso. Como argumento adicional, la defensa aportó un diagnóstico médico que señala que Urribarri «se encuentra cursando un cuadro de trastorno de estrés postraumático». Los letrados de Báez, Ignacio Díaz y José Velázquez, presentaron un planteo similar.
Sin embargo, los fiscales Patricia Yedro y Gonzalo Badano rechazaron formalmente ese reclamo y requirieron la «inmediata detención y traslado» al penal. El tribunal hizo lugar al pedido fiscal. Ahora, la jueza de Ejecución y Medidas de Seguridad, Cecilia Bértora, deberá resolver los nuevos planteos que inevitablemente presentará la defensa en la etapa de ejecución de la pena, incluyendo eventuales pedidos de arresto domiciliario por razones de salud.
El caso Urribarri es uno de los más resonantes de la política argentina reciente. El ex mandatario gobernó Entre Ríos durante dos períodos consecutivos, entre 2007 y 2015, y fue una figura de peso dentro del peronismo nacional. Tras dejar la gobernación, fue designado embajador en Israel durante la gestión de Alberto Fernández, cargo al que renunció en 2022 cuando se conoció la condena en primera instancia. Su caso ilustra con crudeza cómo el poder político puede convertirse en un escudo que retrasa —aunque no siempre evita— la rendición de cuentas.
Para quienes defienden la transparencia y la eficiencia en el uso de los recursos públicos, la imagen de Urribarri ingresando al penal de Paraná tiene un valor simbólico innegable: los fondos que el Estado destina a publicidad oficial no son patrimonio de quien gobierna, y desviarlos hacia el círculo íntimo tiene consecuencias concretas. El desafío pendiente es que esa consecuencia llegue con menos demora.
Con información de: La Capital, El Ciudadano.
Preguntas frecuentes
¿Por qué condenaron a Urribarri?
Fue condenado por negociaciones incompatibles con la función pública y peculado: durante su gobernación en Entre Ríos (2010-2015) se acreditaron 143 operaciones irregulares mediante contratos de publicidad oficial simulados que desviaban fondos públicos hacia empresas de su cuñado.
¿Cuántos años de prisión tiene Urribarri?
La condena firme es de 8 años de prisión efectiva, que comenzará a cumplir en la Unidad Penal N° 1 de Paraná, capital de Entre Ríos.
¿Puede Urribarri pedir prisión domiciliaria?
Su defensa ya solicitó arresto domiciliario, alegando que nunca eludió la justicia y presentando un diagnóstico de estrés postraumático. El pedido fue rechazado por los fiscales, pero la jueza de Ejecución Cecilia Bértora deberá resolver nuevos planteos en esa etapa.
¿Quiénes más fueron detenidos junto a Urribarri?
También fueron trasladados a la Unidad Penal N° 1 de Paraná su cuñado Juan Pablo Aguilera y el ex ministro de Cultura y Comunicación Pedro Ángel Báez, ambos condenados a 8 años de prisión en la misma causa.