Rosario: mas de la mitad de las madres no recibe cuota alimentaria
Un estudio de Unicef revela que el 56% de las madres argentinas no recibe la cuota cuando el padre no convive. Desde la UNR piden reformar las leyes para controles mas estrictos contra los deudores morosos.
La cifra duele y no es casualidad: mas de la mitad de las madres argentinas se las rebuscan solas para mantener a sus hijos porque el padre simplemente no paga la cuota alimentaria. El dato no es opinion, es crudo: 56% de las mujeres no recibe ni un peso cuando el tipo no vive en casa.
Segun informo La Capital, el ultimo analisis de Unicef sobre la situacion de la niñez en hogares liderados por mujeres pinta un panorama que indigna. Si sumamos a las que reciben la plata de manera irregular, la cifra se dispara al 68%. Casi siete de cada diez chicos crecen con un padre que se borro del mapa economico.
Desde la Universidad Nacional de Rosario no se quedan callados. Los especialistas advierten que hay que reformar las leyes que sancionan a estos morosos seriales y garantizar un control mas estricto. Porque una cosa es clara: el sistema actual no funciona.
¿Cuanto mas vamos a permitir que miles de pibes crezcan en la precariedad mientras el padre se hace el distraido? La realidad es que detras de cada estadistica hay una familia que llega a fin de mes como puede, una madre que trabaja doble turno y chicos que no entienden por que papa no cumple con su obligacion.
El problema no es solo rosarino, es nacional. Pero aca, en nuestra ciudad, se siente igual de fuerte. Madres que van y vienen de los tribunales, que esperan meses una respuesta, que ven como los deudores alimentarios siguen con su vida normal mientras ellas se las ingenian para pagar el alquiler, la comida y los utiles escolares.
La propuesta desde la UNR apunta al corazon del asunto: hacer mas agiles y efectivos los controles. Porque de que sirve una ley si despues no se cumple. De que sirve una sentencia si el tipo sigue manejando su auto ultimo modelo mientras sus hijos no tienen zapatillas nuevas.
La bronca es legitima y el reclamo es justo. Estos numeros no son solo estadisticas frias: son vidas reales, familias que luchan todos los dias contra un sistema que parece diseñado para proteger a los que se escapan de sus responsabilidades. Ya es hora de que esto cambie.