Dos balaceras a una cuadra de distancia sacudieron el oeste de Rosario
En la madrugada del jueves, dos ataques a tiros ocurrieron en las calles Aguzzi y Espinillo al 4000, en la zona oeste de Rosario. El primero dejó 23 vainas servidas y múltiples impactos en tres viviendas; el segundo fue descubierto por un vecino cuando salía a trabajar.
La madrugada del jueves 6 de agosto trajo consigo dos episodios de violencia armada en el oeste de Rosario, separados apenas por una cuadra y por pocas horas. Los hechos ocurrieron en las calles Aguzzi y Espinillo, ambas a la altura del 4000, y volvieron a poner en evidencia la tensión que persiste en los barrios populares de esa zona de la ciudad.
El primer ataque se registró pasadas las 2 de la madrugada. Efectivos de Prefecturas, que tenían asignada esa zona de patrullaje, llegaron al lugar y encontraron 23 vainas servidas calibre 9 milímetros esparcidas en la vía pública. La fachada de una vivienda presentaba múltiples impactos de bala. Su dueña, una mujer de 46 años, fue entrevistada por los agentes y se mostró visiblemente sorprendida por lo ocurrido.
El ataque no se limitó a esa casa. Dos viviendas vecinas también recibieron disparos: una tenía cinco orificios en su frente y la otra, tres. El cuadro que encontraron los uniformados era el de una ráfaga indiscriminada que puso en riesgo a familias enteras mientras dormían.
Apenas cuatro horas después, cerca de las 6 de la mañana, un hombre de 47 años que vive en Espinillo al 4000 —literalmente a la vuelta del primer episodio— llamó al 911 para reportar un segundo ataque. El vecino contó que al bajar de su habitación hacia la planta baja para irse a trabajar encontró un proyectil en el interior de su casa. Al salir al exterior, descubrió que la puerta del inmueble había sido baleada durante la noche.
La imagen del trabajador que sale de madrugada y encuentra su puerta agujereada resume con crudeza lo que viven miles de familias rosarinas en los barrios más castigados por la violencia narco. No se trata de episodios aislados: la zona oeste de Rosario acumula hace años una historia de disputas territoriales entre bandas que utilizan las casas de vecinos comunes como escenario de sus mensajes intimidatorios.
Hasta el momento, no se reportaron heridos en ninguno de los dos ataques, aunque la proximidad entre ambos hechos y la cantidad de munición utilizada en el primero encendieron las alarmas de las fuerzas de seguridad. La investigación quedó en manos de la Fiscalía correspondiente, que deberá determinar si los dos episodios están vinculados entre sí y cuál fue el móvil detrás de los disparos.
La repetición de este tipo de hechos en un radio tan acotado plantea preguntas urgentes sobre la efectividad del despliegue de seguridad en la zona y sobre las condiciones en que viven los vecinos que, ajenos a cualquier conflicto, se convierten en víctimas colaterales de una guerra que no eligieron.
Preguntas frecuentes
¿Hubo heridos en las balaceras del oeste de Rosario?
No. En ninguno de los dos ataques registrados en Aguzzi y Espinillo al 4000 se reportaron personas heridas, aunque varias viviendas resultaron con impactos de bala.
¿Qué fuerza de seguridad intervino en las balaceras?
Efectivos de Prefecturas, que tenían asignada esa zona de patrullaje, fueron los primeros en llegar al lugar del primer ataque, ocurrido pasadas las 2 de la madrugada.
¿Están relacionadas las dos balaceras del oeste de Rosario?
La investigación está en curso. La proximidad entre ambos hechos —una cuadra de distancia y pocas horas de diferencia— es uno de los ejes que analiza la Fiscalía para determinar si existe un vínculo.