Rosario: liberaron al colectivero que mató a un hombre en situación de calle
La Justicia rosarina ordenó la liberación del chofer de colectivo imputado por atropellar y matar a un hombre que vivía en la calle. El conductor quedó inhabilitado para trabajar y deberá cumplir otras restricciones mientras avanza el proceso penal.
La Justicia rosarina dispuso este viernes la liberación del colectivero imputado por atropellar y matar a un hombre que vivía en situación de calle en la ciudad. La decisión judicial genera un debate que va mucho más allá del expediente: ¿qué valor le asigna el sistema a la vida de quienes duermen en la vereda?
Según lo resuelto por el tribunal, el chofer no permanecerá detenido durante el proceso penal, aunque la medida no implica impunidad lisa y llana. El imputado quedó inhabilitado para ejercer su trabajo como conductor y deberá cumplir una serie de restricciones procesales mientras la causa sigue su curso en los tribunales rosarinos.
La víctima era una persona en situación de calle, uno de los sectores más vulnerables y más invisibilizados de nuestra ciudad. Hombres y mujeres que duermen en veredas, plazas y portales, que el Estado muchas veces no ve y que la sociedad prefiere no mirar. Cuando uno de ellos muere atropellado, la pregunta que queda flotando es incómoda: ¿hubiera sido igual el tratamiento judicial si la víctima tuviera domicilio fijo, trabajo registrado, familia con abogado?
El caso pone sobre la mesa una realidad que Rosario no puede seguir esquivando. Según datos del último relevamiento municipal, la ciudad cuenta con cientos de personas que pernoctan en espacios públicos, muchas de ellas con problemas de salud mental, adicciones o simplemente víctimas de la brutal caída del poder adquisitivo que el ajuste de Javier Milei profundizó desde diciembre de 2023. Las ollas populares, los merenderos y los refugios nocturnos no dan abasto.
Desde el punto de vista legal, la inhabilitación laboral es una medida cautelar que busca evitar que el imputado pueda reincidir en una conducta similar mientras dura el proceso. Sin embargo, para las organizaciones que trabajan con personas en situación de calle, la liberación del conductor —por más restricciones que cargue— manda una señal preocupante sobre cómo pondera la Justicia la vida de los más vulnerables.
El proceso penal continúa abierto y el chofer deberá responder ante la Justicia por la muerte del hombre. La causa avanzará en los próximos meses con la recolección de pruebas, testimonios y pericias que determinarán el grado de responsabilidad del conductor en el hecho. Mientras tanto, la familia de la víctima —si es que logra ser identificada y contactada, algo que en casos de personas sin hogar no siempre ocurre— tendrá que esperar que el sistema judicial haga su trabajo.
Lo que no puede esperar es la discusión sobre la situación de calle en Rosario. Cada persona que duerme a la intemperie es una falla del sistema, no una elección de vida. Y cuando esa persona muere atropellada, la responsabilidad no es solo del conductor: es también de una sociedad y un Estado que normalizaron la indigencia como paisaje urbano.
Preguntas frecuentes
¿Por qué liberaron al colectivero si mató a una persona?
La Justicia rosarina determinó que no hay mérito suficiente para mantenerlo detenido en esta etapa del proceso, pero le impuso restricciones: inhabilitación para trabajar como conductor y otras medidas cautelares mientras avanza la causa penal.
¿El colectivero puede seguir manejando colectivos?
No. Como parte de las condiciones de su libertad, el imputado quedó inhabilitado para ejercer su trabajo como conductor durante el proceso penal.
¿Qué pasa ahora con la causa judicial?
El proceso penal sigue abierto. Se continuará con la recolección de pruebas, pericias y testimonios para establecer la responsabilidad del chofer en la muerte del hombre en situación de calle.