Rosario: comercios y supermercados en crisis por caída del consumo
Los comercios de cercanía y supermercados de Rosario enfrentan una situación gravísima por la caída libre del consumo. La pérdida del poder adquisitivo instaló hábitos de supervivencia que impactan en toda la cadena comercial.
Los comercios de cercanía y supermercados de Rosario atraviesan una crisis sin precedentes debido a la caída libre del consumo, según confirmaron referentes de ambos sectores a La Capital. La situación fue calificada como "gravísima" por los empresarios locales, que observan cómo los rosarinos adoptaron hábitos de consumo orientados a "vivir al día".
La constante pérdida del poder adquisitivo de la clase media se convirtió en el factor determinante de esta crisis comercial. Los consumidores rosarinos modificaron radicalmente sus patrones de compra, priorizando únicamente los productos esenciales y postergando cualquier adquisición que no sea de primera necesidad.
Esta transformación en los hábitos de consumo genera un impacto considerable en toda la cadena comercial, desde los pequeños almacenes de barrio hasta las grandes superficies. Los comerciantes reportan una combinación letal de cierres masivos y deudas crecientes que amenaza la supervivencia del sector.
El fenómeno refleja una realidad económica más amplia que trasciende los límites de Rosario. La erosión del poder de compra de los sectores medios, históricamente motor del consumo interno, está redefiniendo el mapa comercial de la ciudad. Los empresarios del sector advierten que esta dinámica podría profundizarse si no se revierten las condiciones macroeconómicas que alimentan la crisis.
La situación plantea interrogantes sobre la sostenibilidad del modelo comercial tradicional en un contexto de restricción económica prolongada. Los comercios de proximidad, que durante décadas funcionaron como el corazón económico de los barrios rosarinos, enfrentan ahora el desafío de adaptarse a una demanda contraída y selectiva.
De acuerdo con lo publicado por La Capital, esta crisis del consumo no solo afecta la rentabilidad de los negocios, sino que también pone en riesgo miles de puestos de trabajo en el sector comercial de la ciudad, configurando un escenario que demanda respuestas urgentes tanto del sector privado como de las políticas públicas.