El Fresu planea paros regionales en Rosario para llegar a una huelga nacional
El Frente de Sindicatos Unidos se reunió en Rosario para diseñar un plan de lucha escalonado que apunta a una huelga nacional antes de fin de año. El reclamo central es un salario mínimo de $3 millones y la agenda incluye rechazo a las políticas del gobierno de Milei.
El Frente de Sindicatos Unidos (Fresu) eligió a Rosario como sede para una reunión clave de referentes sindicales de distintas regiones y actividades del país. El objetivo: trazar un plan de lucha escalonado que arranque con paros regionales y escale, antes de que termine el año, hacia una huelga nacional.
El reclamo que motoriza la iniciativa es la recuperación del poder adquisitivo del salario. La central plantea un ingreso mínimo de $3 millones, una cifra que ubica en el piso necesario para que una familia pueda cubrir sus necesidades básicas en el contexto inflacionario actual. La demanda no es menor: según datos del INDEC, el salario real acumula una caída significativa desde 2023, y aunque la inflación desaceleró en los últimos meses bajo la gestión de Javier Milei, la recuperación del poder de compra sigue siendo una deuda pendiente para amplios sectores del mercado laboral formal e informal.
Pero la agenda del Fresu no se agota en los números del recibo de sueldo. La organización también incorpora a su plataforma de reclamos una solución para el endeudamiento de las familias, que en los últimos años creció de la mano del crédito al consumo y las tarjetas, especialmente en los sectores de ingresos medios y bajos. A eso se suma la defensa de la universidad y la salud pública, dos banderas que el sindicalismo opositor viene agitando desde el conflicto presupuestario universitario del año pasado, y el rechazo explícito a las políticas del gobierno nacional.
La elección de una estrategia escalonada —primero paros regionales, luego huelga nacional— no es casual. Refleja la necesidad del Fresu de construir masa crítica y demostrar capacidad de movilización antes de dar el paso más contundente. En el sindicalismo argentino, una huelga general sin respaldo real en las bases suele tener más costo político que beneficio. La apuesta es ir calentando el motor en distintos puntos del país para llegar con fuerza al paro nacional.
Desde una perspectiva de análisis económico, vale preguntarse qué tan viable es el piso salarial que reclama el Fresu. Un ingreso mínimo de $3 millones implica más que duplicar el salario mínimo vital y móvil vigente, lo que en términos de costos laborales para las empresas —especialmente las pymes— representaría un salto de magnitud considerable. El debate sobre cómo compatibilizar mejoras salariales reales con la sostenibilidad de las empresas y el empleo formal es uno de los nudos más complejos de la economía argentina, y el Fresu, por ahora, no parece haber puesto ese dilema en el centro de su propuesta.
Lo que sí queda claro es que el conflicto sindical se reactiva en un momento en que el gobierno nacional apuesta a la consolidación fiscal y la desregulación como motores del crecimiento. La tensión entre ese modelo y las demandas de los sectores que reclaman una distribución más rápida de los beneficios del ajuste promete mantenerse como uno de los ejes de la agenda política argentina en los próximos meses.
Preguntas frecuentes
¿Cuándo sería la huelga nacional que planea el Fresu?
El Fresu no fijó una fecha concreta, pero el plan apunta a concretar la huelga nacional antes de fin de 2026, luego de una etapa previa de paros regionales.
¿Qué pide el Fresu en concreto?
El reclamo central es un ingreso mínimo de $3 millones. También exigen soluciones para el endeudamiento familiar, defensa de la universidad y la salud pública, y rechazo a las políticas económicas del gobierno nacional.
¿El Fresu es lo mismo que la CGT?
No. El Fresu es una central sindical distinta a la CGT y la CTA, con una postura más confrontativa frente al gobierno y que agrupa a gremios de distintos sectores y regiones.