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Caputo desvía fondos de rutas a la timba financiera: solo gastó el 26% en Santa Fe y el país

Franco Giallo • 11 de agosto de 2026

Una investigación de Hugo Alconada Mon en La Nación reveló que el gobierno de Milei recaudó más de 1,5 billones de pesos con el impuesto a los combustibles, pero destinó apenas una cuarta parte al mantenimiento de rutas. El propio vocero presidencial Adrián Ravier lo admitió: el resto va a 'equilibrio fiscal'. El dinero está colocado en títulos públicos y Lecap bajo órdenes del Ministerio de Economía.

Lo que durante meses fue una sospecha, ahora tiene nombre, números y una confesión oficial. El gobierno de Javier Milei recaudó más de 1,5 billones de pesos con el impuesto a los combustibles —un tributo con destino específico por ley— y apenas devolvió al asfalto 394.406 millones. El resto, más de un billón de pesos, terminó en el mercado financiero. Lo que la gente paga en cada surtidor no está arreglando las rutas que destrozan sus autos: está financiando la mesa de dinero de Luis Caputo.

La revelación llegó a través de una investigación de Hugo Alconada Mon publicada en La Nación, uno de los periodistas de mayor trayectoria en la cobertura de corrupción institucional en Argentina. Los datos son contundentes: desde que Milei asumió, la tasa de subejecución del fondo vial alcanzó el 73,8%. En 2024, solo se ejecutó el 11,3% de lo recaudado —apenas 40.668 millones de pesos—. En 2025 la cifra trepó al 39%, y en los primeros cinco meses de 2026 volvió a caer al 18,5%.

El mecanismo que se viola es el Sistema Vial Integrado (SisVial), un fideicomiso creado hace dos décadas con una lógica simple: que el dinero que los argentinos pagan al cargar nafta no se evapore en gastos corrientes del Estado. La ley es clara. La práctica del gobierno libertario, también: la ignora.

Pero lo que convierte esta historia en algo más que una denuncia periodística es la confesión del propio vocero presidencial, Adrián Ravier. En una entrevista con El Diario de La Pampa, Ravier no negó el desvío. Lo justificó. «Lo que no te puedo decir ahora es cuánto de lo que se recauda está yendo al mantenimiento de rutas, pero sin duda una parte de esos impuestos van», dijo, con la incomodidad de quien sabe que está explicando algo indefendible. El resto, admitió, se usa «como parte de lograr el equilibrio fiscal de una situación muy compleja».

Traducido al castellano llano: el Gobierno prometió bajar impuestos, los subió, y ahora usa lo recaudado para sostener el número fiscal que le muestra al FMI y a los mercados. Las rutas que se rompen, los camioneros que pierden cubiertas, los vecinos del interior que viajan por caminos destrozados: esos son los que pagan el costo real del ajuste.

¿Y dónde está ese billón de pesos? Según la investigación, inmovilizado en inversiones financieras gestionadas a través del Banco Nación bajo órdenes exclusivas del Ministerio de Economía. Hasta mediados de 2025 el dinero iba a plazos fijos. Después, Caputo ordenó volcarlo masivamente a la compra de títulos públicos y Letras del Tesoro —Lecap, Boncap y Lecer—. Los expertos consultados por Alconada Mon no dudaron en calificar la maniobra como una «mesa de dinero». Fondos públicos con destino específico, convertidos en instrumento de especulación financiera.

El escándalo se agrava porque nadie controla. El SisVial tiene un régimen especial que lo excluye de la Ley de Administración Financiera, por lo que la supervisión recae en la Sindicatura General de la Nación (Sigen) y la Auditoría General de la Nación (AGN). Ninguna de las dos revisó la ejecución del fideicomiso en los últimos años. Cero auditorías. Cero rendición de cuentas. Discrecionalidad absoluta, facilitada además por la prórroga del presupuesto nacional durante 2024 y 2025.

Mientras tanto, la recaudación no para de crecer. En julio de 2026, el impuesto a los combustibles fue el tributo de mejor rendimiento en el segmento de consumo, con 638.389 millones de pesos recaudados en un solo mes y un alza interanual del 25%. El Estado recauda cada vez más. Las rutas reciben cada vez menos. Y el dinero queda girando en el sistema financiero, generando rendimientos que no van a ningún camino.

El gobierno que llegó prometiendo terminar con la casta y la corrupción del Estado terminó perfeccionando uno de sus mecanismos más clásicos: cobrar impuestos con un destino, gastarlos en otro, y que nadie audite nada. La diferencia es que esta vez hay una confesión grabada. Y más de un billón de pesos que no llegaron al asfalto.

En contexto
Los números del desvío
De los 1.503.252 millones de pesos recaudados por el impuesto a los combustibles desde diciembre de 2023, solo 394.406 millones llegaron efectivamente al mantenimiento de rutas. La tasa de subejecución acumulada es del 73,8%. En julio de 2026, el impuesto recaudó 638.389 millones en un solo mes, con una suba interanual del 25%.
Antecedentes
Qué es el SisVial
El Sistema Vial Integrado es un fideicomiso creado hace más de 20 años para garantizar que los fondos del impuesto a los combustibles se destinen exclusivamente al mantenimiento de rutas nacionales. Su régimen especial lo excluye de la Ley de Administración Financiera, y su control corresponde a la Sigen y la AGN, ninguna de las cuales lo auditó en los últimos años.
Quien es
Hugo Alconada Mon, el periodista detrás de la investigación
Alconada Mon es uno de los periodistas de investigación más reconocidos de Argentina. Trabaja en La Nación y tiene una larga trayectoria en la cobertura de corrupción institucional, lavado de dinero y vínculos entre poder político y económico. Sus investigaciones previas incluyen casos de relevancia internacional.

Preguntas frecuentes

¿Para qué sirve el impuesto a los combustibles en Argentina?

Por ley, lo recaudado por el impuesto a los combustibles debe destinarse al mantenimiento de rutas nacionales a través del Sistema Vial Integrado (SisVial). El gobierno de Milei desvió la mayor parte de esos fondos al mercado financiero para sostener el equilibrio fiscal.

¿Cuánto dinero desvió Caputo de las rutas?

De los 1,5 billones de pesos recaudados desde diciembre de 2023, más de un billón quedó inmovilizado en inversiones financieras como Lecap, Boncap y plazos fijos, en lugar de ir al mantenimiento vial.

¿Quién controla el SisVial?

El fideicomiso debería ser auditado por la Sigen y la AGN, pero ninguno de los dos organismos revisó su ejecución en los últimos años, según la investigación de Hugo Alconada Mon.

¿El gobierno admitió el desvío de fondos de rutas?

Sí. El vocero presidencial Adrián Ravier reconoció en una entrevista que una parte del impuesto a los combustibles se retiene para lograr el equilibrio fiscal, sin poder precisar cuánto se destina efectivamente al mantenimiento de rutas.

Fuente: El Ciudadano