Rosario: quieren liberar a 450 bares de la obligación de tener mesas atornilladas
Un proyecto en el Concejo Municipal busca modificar la ordenanza que regula los bares americanos en Rosario y eliminar la exigencia de que el mobiliario esté anclado al piso. La medida afectaría a 450 establecimientos de la ciudad.
Hay una norma en Rosario que pocos conocen pero que condiciona el día a día de 450 bares de la ciudad: la obligación de tener las mesas y las sillas atornilladas al piso. Una exigencia que nació en otro contexto, en otra ciudad, y que hoy muchos dueños de locales consideran un anacronismo que no tiene ningún sentido práctico.
Un proyecto presentado en el Concejo Municipal apunta directamente a esa norma y propone modificar la ordenanza que regula los llamados bares americanos en Rosario, eliminando de una vez la exigencia del mobiliario anclado. La iniciativa abre un debate que, aunque parezca menor, toca de cerca a cientos de comerciantes gastronómicos de la ciudad.
¿Por qué se exigía esto en primer lugar? La lógica original detrás de la medida tenía que ver con la seguridad y la prevención de incidentes en locales nocturnos: si las sillas y mesas están fijas, no pueden convertirse en proyectiles durante una pelea. Una lógica que tiene cierta coherencia en un boliche de alta conflictividad, pero que resulta difícil de justificar en un bar tranquilo del centro o de Pichincha.
El problema es que la ordenanza no distingue demasiado. Los 450 establecimientos alcanzados por esta exigencia incluyen desde locales nocturnos con historial de incidentes hasta bares de barrio donde el mayor conflicto es quién paga la última ronda. Para todos, la misma regla.
Los gastronómicos vienen reclamando esta modificación desde hace tiempo. El argumento central es que el mobiliario fijo limita la flexibilidad operativa del local: no podés reorganizar el espacio para un evento, no podés adaptar la disposición según la demanda, no podés renovar la estética sin un trámite que implica obras. En un rubro donde la experiencia del cliente lo es todo, esa rigidez tiene un costo real.
Pero no todo es tan simple. Hay quienes advierten que eliminar la exigencia sin ningún tipo de reemplazo podría ser un error. Rosario tiene una historia nocturna compleja, con episodios de violencia en locales bailables que dejaron heridas profundas en la memoria colectiva de la ciudad. La pregunta que algunos concejales se hacen en voz baja es si conviene desregular sin establecer algún criterio alternativo de seguridad.
El proyecto, según trascendió, no propone una desregulación total sino una actualización de los criterios: que la exigencia del mobiliario fijo quede reservada para los locales con mayor historial de incidentes o con habilitación para determinado tipo de espectáculos, y que los bares de perfil más tranquilo queden exceptuados. Una distinción que, en teoría, parece razonable.
Lo que está en juego no es solo una cuestión de sillas. Es la discusión sobre cómo el municipio regula la noche rosarina: con normas que se adaptan a la realidad o con ordenanzas que llevan décadas sin revisión y que terminan siendo letra muerta que nadie cumple o que todos evitan con algún artilugio burocrático.
El debate en el Concejo Municipal recién empieza. Y aunque el tema no ocupa los titulares más duros, para los dueños de esos 450 bares la resolución tiene consecuencias concretas. A veces las políticas públicas más importantes son las que regulan lo cotidiano, lo que pasa cada noche en cada esquina de la ciudad.
Preguntas frecuentes
¿Por qué los bares en Rosario tienen que tener mesas y sillas atornilladas?
La exigencia surge de una ordenanza municipal que regula los bares americanos, pensada originalmente para prevenir incidentes de violencia en locales nocturnos, evitando que el mobiliario sea usado como arma. El proyecto actual busca eliminar o flexibilizar esa obligación.
¿Cuántos bares están obligados a tener mobiliario fijo en Rosario?
Según el proyecto presentado en el Concejo Municipal, son 450 los establecimientos alcanzados por la ordenanza que exige mesas y sillas ancladas al piso.
¿Qué cambiaría si se aprueba el proyecto en el Concejo?
Los bares americanos de Rosario podrían reorganizar libremente su mobiliario sin necesidad de tenerlo atornillado al piso, ganando flexibilidad operativa. La propuesta apuntaría a reservar la exigencia solo para locales con historial de incidentes.