Rosario: 700 personas se anotaron en 2 horas en cursos laborales de la UNR
Pese a la lluvia, cientos de rosarinos se acercaron al Espacio Cultural Universitario para inscribirse en la Escuela de Oficios. La mayoría fueron mujeres desempleadas o con trabajos precarios que buscan capacitarse.
Una vez más, la Escuela de Oficios de la UNR demostró ser una tabla de salvación para los trabajadores rosarinos. Este martes, pese a la persistente llovizna, más de 700 personas se acercaron al Espacio Cultural Universitario en apenas dos horas para anotarse en los cursos de capacitación laboral.
Según informó La Capital, como viene siendo habitual en estas convocatorias masivas, las mujeres fueron mayoría entre los inscriptos. Un dato que no es casual: gran parte de ellas están desempleadas o con trabajos precarios, buscando una oportunidad de capacitarse para mejorar su situación laboral.
La respuesta popular a esta propuesta de la Universidad Nacional de Rosario refleja una realidad que golpea fuerte en nuestra ciudad: la necesidad urgente de herramientas para enfrentar un mercado laboral cada vez más complejo. En tiempos donde el ajuste pega donde más duele, iniciativas como esta se vuelven fundamentales.
El Espacio Cultural Universitario, ubicado en Corrientes al 2700, se transformó una vez más en el epicentro de la esperanza para cientos de rosarinos que no bajan los brazos. La escena se repite convocatoria tras convocatoria: largas filas de gente que, llueva o truene, llega temprano para asegurar su lugar.
Esta masiva respuesta habla de la confianza que genera la UNR en la comunidad rosarina. No es solo capacitación lo que ofrece la Escuela de Oficios, sino la posibilidad concreta de acceder a herramientas que permitan pelear por un trabajo digno en un contexto económico adverso.
La predominancia femenina en las inscripciones también marca una tendencia que se viene consolidando: las mujeres, históricamente más golpeadas por la precarización laboral, son las que más buscan alternativas de formación para insertarse o mejorar su posición en el mercado de trabajo.