ESCANDALO TOTAL: el macabro gesto racista que destroza a la familia Páez
Demoledor. El padre de Agostina Páez protagonizó un episodio vergonzoso imitando a un mono en un bar, mientras su hija enfrenta juicio por racismo en Brasil. Su pareja salió a defenderlo con una excusa que indigna a todos.
Indignante. Lo que pasó en un bar de Rosario con Mariano Páez, padre de la polémica Agostina Páez, deja un tendal de vergüenza que no tiene techo. Según pudo reconstruir este cronista, el hombre de 57 años protagonizó una escena dantesca haciendo gestos de mono mientras su hija enfrenta un proceso judicial en Brasil precisamente por el mismo comportamiento racista.
El video que se viralizó en las redes muestra al padre en pleno acto aberrante, imitando los mismos gestos que llevaron a su hija a los tribunales brasileños. Una locura total que paraliza a cualquiera con dos dedos de frente. ¿Hasta cuándo vamos a aguantar estos espectáculos bochornosos?
Pero lo que más indigna es la defensa que armó Stefany Budán, la pareja del involucrado y abogada de profesión. Según informó Rosario3, la mujer salió con los tapones de punta a justificar lo injustificable: que su pareja estaba "bajo los efectos del alcohol" y en "estado evidente de ebriedad". ¡Qué barbaridad! Como si estar borracho fuera excusa para hacer gestos racistas en pleno 2026.
"En esas condiciones, cualquier manifestación carece de lucidez, de control y de seriedad", escribió Budán en sus redes sociales, tratando de apagar el incendio con nafta. La bronca de la gente es total porque todos sabemos que el alcohol no te convierte en racista, solo te saca la careta que tenés puesta cuando estás sobrio.
Pero acá viene lo más escalofriante de todo este circo: la propia abogada admitió que en su relación "hubo violencia" y que el hombre dijo ser "narco y usurero" durante esa noche de borrachera. ¡Una locura! ¿Qué más tiene que pasar para que esta familia entienda el daño que está haciendo?
Lo que me contaron los vecinos es que la situación es insostenible. Mientras Agostina Páez trata de salvar su pellejo en los tribunales brasileños por sus gestos racistas, el padre hace exactamente lo mismo en un bar de Rosario. Una vergüenza que no tiene nombre y que deja en evidencia de dónde vienen estos comportamientos aberrantes.
El pueblo está que arde con esta familia que no para de dar espectáculos bochornosos. Budán intentó separar las aguas diciendo que "esto no tiene nada que ver con Agostina", pero cualquiera con dos neuronas entiende que la manzana no cae lejos del árbol. El daño ya está hecho y la imagen de esta familia está por el piso.
Tremendo. Una historia que no tiene desperdicio y que confirma lo que muchos ya sabíamos: algunos no aprenden más y siguen cavando su propia tumba mediática. ¿Quién se hace cargo de este desastre? La respuesta la tiene cada uno cuando vea el próximo video viral de esta familia.