Femicidio en la farmacia de Rosario: la querella pide reconstruir la vida de Banchero antes del crimen
A cinco días del asesinato de Carina Candelas en la farmacia céntrica de Rosario, la querella presentó medidas probatorias urgentes para reconstruir el comportamiento de Martín Banchero en las semanas previas. El foco está puesto en un viaje a Bariloche días antes del crimen y en posibles antecedentes de hostigamiento. La defensa ya adelantó un diagnóstico de bipolaridad.
Lo que pasó en la esquina de Dorrego y Zeballos el 19 de agosto no fue un arrebato impredecible. Eso, al menos, es lo que la querella está decidida a demostrar.
A cinco días del femicidio de Carina Andrea Candelas, asesinada a puñaladas por su expareja dentro de la farmacia céntrica de Rosario donde trabajaba, el abogado Ignacio Carbone, que representa a la familia de la víctima, presentó ante el Ministerio Público de la Acusación una batería de medidas probatorias urgentes con un objetivo claro: reconstruir, minuto a minuto si hace falta, la vida cotidiana de Martín Laureano Banchero en las semanas previas al crimen.
El acusado, actualmente detenido e internado en el Hospital José María Cullen de Santa Fe, será imputado formalmente este martes. Pero la querella no está dispuesta a esperar: quiere que el expediente hable antes de que la defensa instale su propio relato.
Y ese relato ya empezó a tomar forma. El abogado defensor, el exfiscal Mariano Ríos Artacho, declaró en medios radiales que Banchero tiene un diagnóstico de bipolaridad, que sigue tratamiento psiquiátrico y que al momento del hecho estaba medicado. La palabra que flota en el ambiente, aunque nadie la pronuncie todavía en sede judicial, es inimputabilidad.
Carbone la escuchó y respondió con precisión quirúrgica: "La familia y esta representación jurídica no efectuarán diagnósticos médicos ni psiquiátricos a través de los medios". Pero aclaró que cualquier peritaje sobre la capacidad de comprensión del acusado al momento del hecho deberá confrontarse con su comportamiento real en los días previos. Ahí está el núcleo de la estrategia.
Porque entre los datos que la querella puso sobre la mesa hay uno que resulta difícil de ignorar: apenas nueve días antes de matar a Carina, Banchero viajó a San Carlos de Bariloche junto a su hija, entre el 5 y el 10 de agosto de 2026. Un viaje planificado, con vuelos reservados, agencia de turismo contratada. La querella solicita que se entreviste formalmente al personal de esa agencia y que se incorpore toda la documentación del viaje al expediente.
¿Alguien que no comprende la realidad organiza unas vacaciones con su hija días antes de cometer un crimen? Esa es la pregunta que Carbone deja instalada sin necesidad de formularla en voz alta.
Las medidas solicitadas van mucho más allá del viaje. La querella pide reconstruir el desempeño laboral de Banchero en las semanas previas, sus interacciones sociales y familiares, y la organización de sus actividades futuras. Todo lo que dibuje el perfil de un hombre que funcionaba con normalidad, que planificaba, que tomaba decisiones.
También se impulsan líneas de investigación sobre incidentes previos al 19 de agosto. Se solicitó la identificación y el testimonio de compañeros de trabajo y personas del entorno de Carina Candelas para esclarecer situaciones de hostigamiento que ya habían sido notificadas a la Fiscalía. Esa línea es sensible: si existían antecedentes documentados de acoso y no se actuó a tiempo, el expediente podría abrir preguntas incómodas sobre el funcionamiento del sistema de protección.
Para asegurar esas pruebas, la querella pidió con urgencia la preservación de cámaras de seguridad y registros digitales de esos días. El tiempo corre: las grabaciones se sobreescriben, los mensajes se borran.
Sobre el día del crimen, la reconstrucción ya tiene un esqueleto básico: Banchero llegó en un automóvil, ingresó a la farmacia, perpetró el ataque y escapó de inmediato con el mismo vehículo. La querella quiere cruzar los registros de las cámaras de la zona con datos de telecomunicaciones y desplazamientos para completar ese mapa con precisión.
Banchero estuvo primero internado en una institución de salud mental de Rosario y desde allí fue trasladado al Cullen, donde será examinado por médicos forenses. El resultado de esas pericias será determinante. Pero la querella ya plantó su bandera: la evidencia de una vida planificada y consciente deberá pesar tanto como cualquier diagnóstico psiquiátrico.
Carina Candelas tenía una familia, un trabajo, una vida. Murió en el lugar donde iba todos los días a ganarse el pan. Lo menos que merece es que la Justicia no le regale a su asesino una salida fácil.
Preguntas frecuentes
Quién mató a Carina Candelas en la farmacia de Rosario?
Carina Candelas fue asesinada el 19 de agosto de 2026 por su expareja, Martín Laureano Banchero, dentro de la farmacia donde trabajaba en la esquina de Dorrego y Zeballos, en el centro de Rosario.
Puede quedar libre Banchero por inimputabilidad?
La defensa adelantó un diagnóstico de bipolaridad, lo que abre la posibilidad de alegar inimputabilidad. Sin embargo, la querella busca demostrar con pruebas concretas que Banchero actuó de forma planificada y consciente en los días previos al crimen.
Qué medidas pidió la querella en el caso del femicidio de la farmacia?
La querella solicitó reconstruir la rutina de Banchero antes del crimen, investigar un viaje a Bariloche realizado días antes del asesinato, tomar testimonios sobre hostigamiento previo y preservar cámaras de seguridad y registros digitales.
Dónde está detenido Martín Banchero?
Banchero está detenido e internado en el Hospital José María Cullen de Santa Fe, donde será examinado por médicos forenses. Previamente estuvo en una institución de salud mental de Rosario.