Ultimo Momento Noticias 24
Economia

Flybondi en caída libre: cancelaciones masivas antes de las vacaciones de invierno

Victoria Aldana • 5 de julio de 2026

La aerolínea low cost opera con un solo avión, canceló vuelos masivamente en la previa de las vacaciones de invierno y acumula deudas millonarias, pedidos de quiebra y extrabajadores sin cobrar. A un año de su venta, el futuro de Flybondi es más incierto que nunca.

Flybondi, la aerolínea que prometió democratizar el cielo argentino, está en terapia intensiva. A un año de su venta al fondo COC Global Enterprise, la compañía opera con un solo avión, canceló todos sus vuelos durante dos jueves y viernes consecutivos, y llega a las vacaciones de invierno en el peor momento de su historia.

La situación es tan crítica como paradójica: la empresa que nació al amparo de la desregulación aerocomercial de Mauricio Macri —el mismo espíritu de cielos abiertos que hoy impulsa Javier Milei— no logra sostenerse en el mercado que ella misma ayudó a crear. El problema no es el modelo de negocios. El problema es la gestión.

La flota quedó reducida a un solo avión porque varios fueron enviados al exterior para sus controles de mantenimiento frecuentes y no pudieron regresar. La meta era llegar a las vacaciones de invierno con nueve aeronaves operativas. El resultado habla por sí solo.

Mientras tanto, los pasajeros siguen comprando pasajes de vuelos que no despegan. La Secretaría de Transporte monitorea de cerca la venta de tickets de vuelos cancelados, ante la avalancha de quejas de consumidores y las dudas crecientes sobre la continuidad operativa de la empresa. Los problemas con lessors —arrendadores de aviones— y proveedores como YPF en el suministro de combustible complican aún más el panorama.

El frente judicial no es menos alarmante. Flybondi acumula un pedido de quiebra de un reconocido hotel porteño por servicios impagos de US$ 660 millones en alojamiento de pasajeros con vuelos reprogramados, y una demanda de la empresa de traslados Tienda León por deudas superiores a $120 millones. A eso se suman las denuncias de extrabajadores que no cobraron sus indemnizaciones: cerca de 300 empleados se fueron con acuerdos de retiro voluntario, incluyendo altos ejecutivos. La empresa ni siquiera tiene CEO formal desde que quedó acéfala en la conducción.

La historia de Flybondi es la de una promesa cumplida a medias. Fundada en 2016 como Flybondi S.A. —luego FB Líneas Aéreas— por el ejecutivo suizo-británico Julian Cook, la compañía arrancó a volar en 2018 con una inversión de US$ 75 millones del fondo Cartesian Capital Group y socios de peso como Gastón Parisier (fundador de Bigbox), el exdirector de Ryanair Michael Cawley y el ex CEO de Air Canada Montie Brewer. La alianza aportó capital y experiencia internacional a un mercado dominado históricamente por Aerolíneas Argentinas.

Los números de su impacto son reales: de las 15,5 millones de personas que transportó, el 20% viajó en avión por primera vez. Eso es democratización genuina del transporte aéreo. Flybondi abrió el mercado, allanó el camino para la llegada de JetSmart en 2019 y demostró que el modelo low cost podía funcionar en Argentina.

Pero los problemas se acumularon. En 2019, Cook fue desplazado tras sus polémicas declaraciones sobre el triunfo de Alberto Fernández. La pandemia paralizó la actividad. El cierre del aeropuerto de El Palomar —su base emblemática— obligó a una costosa reubicación. Y desde fines de 2024, las cancelaciones y reprogramaciones dejaron de ser excepciones para convertirse en la norma.

La venta en junio de 2025 a Leonardo Scatturice y su fondo COC fue presentada como el salvavidas. En diciembre, el nuevo accionista llegó a anunciar inversiones por US$ 1.700 millones y la incorporación de hasta 35 nuevos aviones. Hoy, la realidad muestra un solo avión en tierra y deudas por todos lados. Los analistas del sector estiman que Flybondi necesita una inyección de capital de al menos US$ 30 millones solo para recomponer su operación básica y saldar deudas urgentes.

El mercado aerocomercial argentino se reconfigura. La pregunta que nadie quiere responder en voz alta es si Flybondi llegará al otoño con algo más que un avión y promesas incumplidas.

Quien es
¿Quién es Leonardo Scatturice?
Es el empresario que adquirió Flybondi en junio de 2025 a través de su fondo COC Global Enterprise. En diciembre de ese año anunció inversiones por US$ 1.700 millones y la incorporación de 35 aviones. Hasta ahora, ninguno de esos compromisos se materializó.
En contexto
El impacto real del modelo low cost
Flybondi transportó 15,5 millones de pasajeros desde su lanzamiento en 2018. El 20% de ellos viajó en avión por primera vez en su vida. La aerolínea también fue la que abrió el camino para la llegada de JetSmart al mercado argentino en 2019.
Antecedentes
El cierre de El Palomar: un golpe clave
El aeropuerto de El Palomar, en el Gran Buenos Aires, fue la base operativa central de Flybondi y símbolo del modelo low cost argentino. Su cierre durante la gestión del Frente de Todos obligó a la aerolínea a una costosa reubicación que impactó directamente en sus costos operativos.

Preguntas frecuentes

¿Flybondi va a quebrar?

La empresa acumula pedidos de quiebra, deudas millonarias y opera con un solo avión. Analistas del sector estiman que necesita al menos US$ 30 millones de capital urgente para sobrevivir, pero hasta ahora no hay señales concretas de esa inyección.

¿Qué pasa si tengo un pasaje de Flybondi comprado?

La Secretaría de Transporte monitorea la situación. Si tu vuelo es cancelado, tenés derecho a reprogramación o reembolso. Se recomienda estar atento a comunicaciones de la aerolínea y guardar todos los comprobantes de compra.

¿Por qué Flybondi tiene tan pocos aviones?

Varios aviones de la flota fueron enviados al exterior para mantenimiento obligatorio y no pudieron regresar, posiblemente por problemas de pago con los proveedores y lessors. La meta era operar con nueve aeronaves en las vacaciones de invierno; hoy vuela con una sola.

¿Cuándo empezaron los problemas de Flybondi?

Las dificultades se agudizaron a fines de 2024, cuando las cancelaciones y reprogramaciones se volvieron sistemáticas. La venta de la empresa en junio de 2025 buscó revertir la situación, pero la crisis se profundizó en lugar de resolverse.

Fuente: Clarin