Frío en Rosario y Santa Fe: cómo prepararse para la ola polar que azota la región
Una fuerte ola de frío polar se instaló sobre el centro del país, con Rosario y Santa Fe entre las ciudades más afectadas. Las temperaturas mínimas generan alerta en los sectores más vulnerables de la población. El tema es tendencia en Google Argentina con miles de búsquedas.
El frío llegó para quedarse en Rosario y en toda la provincia de Santa Fe. Una masa de aire polar descendió sobre el centro del país y las temperaturas mínimas volvieron a poner en alerta a los vecinos, a los servicios de salud y, sobre todo, a quienes duermen en la calle o viven en condiciones precarias. El tema explota en búsquedas en Google Argentina y no es para menos: el termómetro no perdona.
Veinte años cubriendo la política santafesina me enseñaron que el frío no es solo un fenómeno climático. Es un termómetro social y político. Cuando bajan las temperaturas, sube la presión sobre los municipios y la provincia: más demanda en los hospitales públicos, más tensión en los refugios nocturnos, más cortes de luz por el pico de consumo energético. Y ahí es donde se ve de qué madera están hechos los gobiernos locales.
En Rosario, la gestión municipal activa históricamente los operativos de frío: recorridas nocturnas del SAMEC, apertura de centros de día y refugios para personas en situación de calle. Es una deuda que la ciudad arrastra hace décadas y que ninguna gestión terminó de saldar del todo. La calle sigue siendo el lugar más cruel cuando el viento del sur baja desde la Patagonia y cruza el río sin avisar.
Desde la Provincia de Santa Fe, el gobierno de Maximiliano Pullaro tiene el desafío de coordinar la respuesta sanitaria en todo el territorio. Los hospitales provinciales son la primera línea cuando el frío golpea: neumonías, hipotermia, afecciones respiratorias en niños y adultos mayores. La articulación entre Nación, Provincia y Municipio en estas emergencias climáticas suele ser el punto débil del sistema, especialmente cuando desde Buenos Aires los recursos llegan tarde o no llegan.
Y acá viene el punto político que no podemos soslayar: la obra pública frenada por el gobierno nacional impacta directamente en la infraestructura de gas y energía que sostiene a los hogares santafesinos en invierno. Gasoductos postergados, redes que no se amplían, tarifas que suben sin que mejore el servicio. El frío pone en evidencia las deudas estructurales que la Nación tiene con Santa Fe, una provincia que aporta al país y recibe menos de lo que le corresponde en coparticipación y en inversión.
Mientras tanto, los rosarinos y santafesinos hacen lo que saben hacer: aguantar, abrigarse y tirar para adelante. Sacan el buzo de lana del fondo del placard, ponen el mate más caliente y esperan que pase la peor parte del invierno. Pero el Estado tiene que estar presente. El frío no es solo una cuestión del tiempo: es una prueba de fuego para la gestión pública. Y en eso, como siempre, Santa Fe merece más de lo que recibe.
Preguntas frecuentes
¿Cuánto frío va a hacer en Rosario esta semana?
Las temperaturas mínimas en Rosario durante las olas polares invernales pueden acercarse a los 0°C o incluso valores negativos con sensación térmica. Se recomienda consultar el pronóstico actualizado del Servicio Meteorológico Nacional para los valores exactos de cada día.
¿Qué hace el municipio de Rosario cuando hay mucho frío?
El municipio activa el Operativo Frío, que incluye recorridas nocturnas del SAMEC para asistir a personas en situación de calle, apertura de refugios y centros de día, y refuerzo en los hospitales públicos ante el aumento de consultas por afecciones respiratorias.
¿Cómo afecta el frío polar a la salud en Santa Fe?
Las bajas temperaturas aumentan los casos de neumonía, bronquitis, hipotermia y enfermedades cardiovasculares, especialmente en adultos mayores, niños y personas en situación de calle. Se recomienda abrigarse bien, ventilar los ambientes con precaución y no usar braseros ni calefactores a gas sin ventilación adecuada.
¿Cuándo termina el frío en Argentina?
Las olas polares más intensas en Argentina suelen concentrarse entre junio y agosto. El alivio térmico llega gradualmente hacia fines de agosto y septiembre, con el inicio de la primavera en el hemisferio sur.