A 32 años del atentado, AMIA reclamó justicia ante Milei por causa estancada
En el acto central por el aniversario del atentado a la AMIA, la institución lanzó un fuerte reclamo a la Justicia federal por el nulo avance de la causa. El presidente Javier Milei estuvo presente en la ceremonia que recordó a las 85 víctimas del peor ataque terrorista de la historia argentina.
A 32 años del peor atentado terrorista de la historia argentina, la Asociación Mutual Israelita Argentina (AMIA) volvió a reclamar este viernes lo que la Justicia federal todavía no pudo darle: una condena, un culpable, una verdad. El acto central de conmemoración del ataque del 18 de julio de 1994 tuvo como telón de fondo la presencia del presidente Javier Milei y un mensaje institucional que no dejó lugar a eufemismos: la causa está estancada y eso es inaceptable.
La explosión que destruyó la sede de la AMIA en el barrio porteño de Once mató a 85 personas e hirió a más de 300. Fue el ataque terrorista más letal perpetrado en suelo argentino y, tres décadas después, sigue siendo uno de los mayores fracasos de la Justicia nacional. Ningún responsable fue condenado. Las investigaciones acumularon escándalos propios: el encubrimiento, el pacto con Irán, la muerte del fiscal Alberto Nisman en 2015, las pistas que se perdieron, los testigos que callaron.
El reclamo de la AMIA ante la Justicia federal no es nuevo, pero cada año que pasa sin avances le agrega un peso específico diferente. Treinta y dos años es tiempo suficiente para que prescriban muchos delitos en el derecho argentino. No es el caso del terrorismo, pero el paso del tiempo erosiona pruebas, memorias y voluntades institucionales. Eso es exactamente lo que la comunidad judía argentina denuncia: que el Estado, en sus distintas versiones, nunca tuvo la determinación suficiente para llegar al fondo del asunto.
La presencia de Milei en el acto tiene una lectura política clara. El presidente se ha mostrado históricamente cercano a Israel y a la comunidad judía argentina, y su gobierno ha mantenido una retórica de condena al terrorismo y al régimen iraní que contrasta con la política de acercamiento que intentó el kirchnerismo con el recordado Memorándum de Entendimiento con Irán de 2013, uno de los episodios más oscuros en la historia de la causa AMIA. Ese acuerdo, que buscaba que funcionarios iraníes sospechados fueran interrogados en su propio país, fue denunciado por Nisman como una maniobra de encubrimiento.
Sin embargo, la AMIA no distingue entre gobiernos a la hora de reclamar: el estancamiento judicial es transversal a todas las administraciones. La causa tuvo momentos de impulso y largas mesetas de inacción. Hoy, con los principales sospechosos —entre ellos el ex presidente iraní Akbar Hashemi Rafsanjani, fallecido en 2017, y el ex canciller Ali Akbar Velayati— fuera del alcance de la Justicia argentina, el horizonte de una condena efectiva parece más lejano que nunca.
El acto de este viernes fue, como cada año, un ejercicio de memoria colectiva y de presión institucional. La AMIA sabe que los actos conmemorativos son también herramientas políticas: mantienen el tema en la agenda, interpelan al poder y recuerdan a la sociedad que 85 argentinos murieron sin que nadie haya pagado por ello. En ese sentido, el reclamo a la Justicia federal es también un reclamo al sistema político en su conjunto.
Desde la perspectiva santafesina, vale recordar que Rosario tuvo víctimas en el atentado y que la comunidad judía local, históricamente activa en la ciudad, sigue de cerca cada aniversario. La impunidad de la causa AMIA es un tema que trasciende la política porteña y toca fibras profundas en toda la Argentina.
Preguntas frecuentes
¿Por qué la causa AMIA no tiene condenados después de 32 años?
La investigación señala a funcionarios iraníes como responsables, pero están fuera del alcance de la Justicia argentina. Además, la causa acumuló escándalos como el Memorándum con Irán de 2013 y la muerte del fiscal Nisman en 2015, que frenaron el avance judicial.
¿Quiénes son los principales sospechosos del atentado a la AMIA?
La Justicia argentina señaló a altos funcionarios del gobierno iraní, entre ellos el ex presidente Rafsanjani (fallecido en 2017) y el ex canciller Velayati. Irán nunca colaboró con la investigación ni extraditó a ningún sospechoso.
¿Qué fue el Memorándum con Irán y por qué es polémico?
Fue un acuerdo firmado en 2013 durante el gobierno de Cristina Kirchner que buscaba que los iraníes sospechados fueran interrogados en su propio país. El fiscal Nisman lo denunció como una maniobra de encubrimiento antes de morir.