Milagro en Bigand: encontraron vivo al joven que cayo de un puente con su auto
Agustín Nicolás Mancini, de 24 años, fue hallado con vida tras caer con su vehículo desde un puente sobre un arroyo entre Bigand y Casilda. El joven había sido buscado intensamente por las autoridades.
Lo que parecía una desaparición que podía terminar en tragedia tuvo un final que nadie esperaba. Agustín Nicolás Mancini, el joven de 24 años que era buscado desesperadamente por su familia y las autoridades, apareció con vida este martes a la mañana en circunstancias que helaron la sangre a los rescatistas.
Según informó La Capital, el muchacho fue encontrado en el interior de su automóvil, que había volcado al caer de un puente sobre un arroyo, entre las localidades de Bigand y Casilda. Las fuentes policiales confirmaron que el joven había sufrido un siniestro vial que pudo haberle costado la vida.
¿Cómo es posible que haya sobrevivido a semejante accidente? Los detalles del rescate aún se están conociendo, pero lo cierto es que Mancini logró mantenerse con vida durante las horas que estuvo atrapado en su vehículo volcado. El operativo de búsqueda había movilizado a efectivos de toda la zona sur de Santa Fe.
La zona donde ocurrió el accidente es conocida por los lugareños como un tramo peligroso, especialmente durante la noche o con condiciones climáticas adversas. El puente que conecta ambas localidades ha sido escenario de varios incidentes en los últimos años, aunque pocos con un desenlace tan dramático como este.
La familia de Agustín había iniciado una intensa campaña de búsqueda en redes sociales cuando el joven no regresó a su hogar. Los vecinos de Bigand se sumaron al operativo, recorriendo caminos rurales y consultando a conductores que pudieran haber visto algo. Nadie imaginaba que el muchacho estaba luchando por su vida a pocos kilómetros de distancia.
Ahora, mientras Mancini recibe atención médica, las autoridades investigan las causas del accidente. ¿Fue una maniobra evasiva? ¿Condiciones del camino? ¿Falla mecánica? Lo importante es que este joven de 24 años tiene una segunda oportunidad, y su familia puede respirar aliviada después de horas de angustia que parecían no tener fin.