Santa Fe: impulsan emergencia en salud mental tras el drama de San Cristóbal
La diputada Verónica Baro Graf presentó un proyecto para declarar la emergencia en salud mental por 18 meses. Según reveló, la provincia destina apenas el 0,02% del presupuesto a esta área crítica.
El tiroteo en la escuela de San Cristóbal puso sobre la mesa una realidad que muchos prefieren no ver: Santa Fe tiene un problema grave de salud mental y los recursos para atenderlo son miserables.
La diputada provincial Verónica Baro Graf presentó un proyecto de ley para declarar la emergencia en salud mental por 18 meses, una iniciativa que cobra urgencia tras la tragedia que conmocionó al norte provincial. Según informó Rosario3, la legisladora expuso ante la comisión de Salud de la Legislatura una cifra que duele: apenas el 0,02% del presupuesto provincial se destina a salud mental.
"Es muy bajito, muy bajito", remarcó Baro Graf en diálogo con De 12 a 14, y la verdad es que no hace falta ser economista para entender que con esas migajas no se puede atender una crisis que crece día a día. Depresiones, ansiedad, automedicación, soledad: el panorama que describe la diputada es el de una sociedad al borde del colapso emocional.
La propuesta busca que el gobierno provincial pueda flexibilizar partidas presupuestarias para contratar más profesionales y crear equipos interdisciplinarios. Pero acá viene lo que realmente preocupa: en la salud pública "la demanda se ha incrementado mucho y no hay profesionales", reconoció la legisladora. ¿Cómo se soluciona eso? Con mejores salarios y condiciones de trabajo, algo que parece obvio pero que cuesta entender en los despachos oficiales.
El pedido incluye guardias de 24 horas en hospitales públicos de las principales ciudades y centros de salud estratégicamente ubicados para cubrir territorios más amplios. Una medida básica que debería existir hace años, pero que recién ahora se plantea como urgente.
Lo que pasó en San Cristóbal no fue solo la tragedia de un adolescente que disparó contra sus compañeros. Fue el síntoma de algo mucho más profundo: una provincia que abandonó la salud mental de sus habitantes. La emergencia general en salud rige hasta julio, pero esta nueva propuesta apunta a focalizar específicamente en el área más desatendida del sistema.
¿Cuántos casos más van a hacer falta para que los funcionarios entiendan que invertir en salud mental no es un gasto, sino una necesidad? La respuesta debería llegar antes de que sea demasiado tarde para más familias santafesinas.