Industriales de Santa Fe repudian a Caputo y exigen políticas para la industria
La Federación Industrial de Santa Fe (Fisfe) expresó su 'enérgico rechazo' a las declaraciones del ministro de Economía, Luis Caputo, quien descalificó a quienes alertaron sobre la crisis industrial. Los empresarios santafesinos reclaman políticas concretas para el sector productivo.
La paciencia de los industriales santafesinos llegó a su límite. La Federación Industrial de Santa Fe (Fisfe) salió con los tapones de punta contra el ministro de Economía, Luis Caputo, y emitió un comunicado de "enérgico rechazo" a las declaraciones del funcionario nacional, quien se había despachado con descalificaciones hacia quienes vienen advirtiendo sobre el deterioro de la industria argentina.
El episodio no es menor. Que los propios empresarios industriales —no los sindicatos, no los partidos de oposición— salgan a cruzar públicamente al ministro de Economía del gobierno nacional dice mucho sobre el nivel de hartazgo que existe en el sector productivo de Santa Fe, una de las provincias con mayor peso industrial del país. Fisfe nuclea a cámaras y federaciones de toda la provincia, con fuerte presencia en el cordón industrial del Gran Rosario, uno de los polos fabriles más importantes de la Argentina.
Caputo había minimizado las preocupaciones del sector manufacturero con declaraciones que los industriales consideraron irrespetuosas y fuera de la realidad. La respuesta de Fisfe no se hizo esperar: reclamaron políticas concretas para el sector, algo que desde el inicio de la gestión de Javier Milei brilla por su ausencia según los propios actores del mundo fabril.
El contexto no puede ignorarse. La industria argentina viene atravesando un período de contracción sostenida desde que el gobierno nacional aplicó su programa de ajuste fiscal y apertura importadora. La caída del consumo interno, el encarecimiento del crédito y la competencia de productos importados que ingresan con aranceles reducidos golpearon de lleno a las pymes industriales, que son las que más empleo generan en ciudades como Rosario, San Lorenzo y Villa Constitución.
Para los trabajadores del sector, esto no es un debate abstracto de economistas. Es la diferencia entre tener o no tener trabajo. Cada fábrica que cierra o reduce turnos es una familia que pierde el sustento, un barrio que se empobrece, un municipio que recauda menos. Y cuando el ministro de Economía, en lugar de escuchar esas alarmas, sale a descalificar a quienes las emiten, la indignación es comprensible y legítima.
Fisfe, en su comunicado, no solo repudió las formas sino que fue al fondo del asunto: exigió al gobierno nacional que implemente políticas industriales activas, que contemple las necesidades del sector manufacturero en las decisiones de política económica y que deje de tratar a la industria como un gasto a eliminar en lugar de como el motor de desarrollo que históricamente ha sido para la Argentina.
La situación en Santa Fe tiene ribetes particulares. La provincia es sede de una de las cadenas agroindustriales más potentes del mundo —el complejo oleaginoso del Gran Rosario— pero también alberga una industria metalmecánica, alimenticia, química y de bienes de capital que da trabajo a decenas de miles de familias. Que ese tejido productivo esté en tensión no es una señal menor; es una advertencia que el gobierno nacional debería tomar en serio en lugar de responder con soberbia.
El cruce entre Fisfe y Caputo se da en un momento en que la discusión sobre el modelo económico se intensifica a nivel nacional. Con paritarias que corren detrás de la inflación, tarifas que no paran de subir y un tipo de cambio que encarece la producción local frente a los importados, los industriales santafesinos sienten que el gobierno juega en su contra. Y lo están diciendo en voz alta.
Con información de: La Capital
Preguntas frecuentes
¿Qué dijo Caputo que enojó a los industriales santafesinos?
El ministro de Economía descalificó públicamente a quienes expresaron preocupación por la situación de la industria nacional, lo que motivó el repudio de la Federación Industrial de Santa Fe (Fisfe).
¿Qué reclama Fisfe al gobierno nacional?
La federación exige políticas industriales activas que contemplen las necesidades del sector manufacturero, en lugar del ajuste y la apertura importadora que aplica el gobierno de Milei.
¿Cómo afecta la crisis industrial a los trabajadores de Rosario?
La caída de la actividad fabril implica reducción de turnos, suspensiones y cierres de plantas, lo que impacta directamente en el empleo y el ingreso de miles de familias del Gran Rosario.