Rosario se moviliza por Sophia: marcha este viernes tras el femicidio que conmociono la ciudad
Familiares y organizaciones convocan a una movilización en plaza 25 de Mayo para exigir justicia por Sophia Civarelli, la joven asesinada en barrio Lourdes. Denuncian fallas institucionales y negligencia del Estado.
La bronca no se apaga. Este viernes 24 de abril a las 17 horas, Rosario se va a parar en plaza 25 de Mayo para gritar lo que duele: "Justicia por Sophia". La convocatoria llega después de que el femicidio de Sophia Civarelli sacudiera a la ciudad entera el jueves pasado.
No es solo una marcha más. Es el grito desesperado de una familia que perdió a su hija y de una sociedad que ya no aguanta más. El punto de encuentro será en Santa Fe y Laprida, donde familiares, amigos y organizaciones sociales van a exigir que la causa avance rápido y que se pongan en evidencia las fallas que permitieron que esto pasara.
¿Cómo llegamos hasta acá? El horror se desató en un domicilio de calle 3 de Febrero al 2400, en pleno barrio Lourdes. Según la autopsia y los primeros pasos de la investigación que lleva adelante la fiscal Carla Ranciari, todo apunta a que Valentín Alcida fue quien atacó a Sophia. El tipo después se tiró desde un edificio en 3 de Febrero al 1100, quitándose la vida.
Pero acá no termina la historia. El entorno de la joven fue durísimo en el flyer que circula por las redes: "La violencia también se construye desde el silencio de los implicados, la negligencia mediática, institucional, política y judicial. El Estado es responsable". Una frase que pega donde duele y que resume el hartazgo de quienes ven cómo se repite la misma película una y otra vez.
La movilización no es solo para recordar a Sophia. Es para que no haya una próxima vez. Para que los protocolos de protección funcionen de verdad y para que las familias no tengan que revivir el dolor en cada paso judicial. Porque cuando falla el sistema, las consecuencias las pagan siempre las mismas: las mujeres que piden ayuda y no la reciben a tiempo.
El Ministerio Público de la Acusación confirmó este lunes los detalles del caso después de las medidas ordenadas por la fiscal Ranciari. Pero para los que van a marchar el viernes, las respuestas judiciales no alcanzan. Quieren que se hable de lo que no se dice: de las veces que Sophia pidió ayuda, de las señales que se ignoraron, de un Estado que llega siempre tarde.
Rosario se prepara para otra jornada de dolor y reclamo. Porque mientras las estadísticas sigan siendo nombres y apellidos, mientras cada femicidio sea una historia que se pudo evitar, la plaza va a seguir llenándose de voces que no se callan. Sophia Civarelli tenía toda una vida por delante. Ahora es una bandera de lucha que nadie debería tener que levantar.