Condenan en Santa Fe a madre por facilitar abuso de hija de 7 años
La Justicia de Cañada de Gómez condenó a una mujer de 52 años a 10 años de prisión efectiva por facilitar el abuso sexual de su hija de 7 años, con síndrome de Down. El juez Lanfranco Pari dictó la pena tras un debate oral, aunque la fiscalía había pedido 12 años. La causa sigue abierta porque no se pudo identificar al individuo que ingresó a la vivienda.
La sentencia cayó en Tribunales de Cañada de Gómez y dejó una condena de 10 años de cumplimiento efectivo para una mujer de 52 años, identificada como V.M.
El dato no es menor: la Justicia la halló penalmente responsable de corrupción de menores agravada por el vínculo en grado consumado.
El fallo llegó tras un debate oral y público que comenzó a principios de septiembre. La causa se ventiló en un juicio unipersonal encabezado por el juez Lanfranco Pari.
La acusación estuvo a cargo de la fiscal Abi Luz Cabrera, de la Fiscalía Regional 2. En los alegatos de cierre, el Ministerio Público pidió 12 años de reclusión.
El magistrado evaluó las pruebas del expediente y bajó la pena a una década. Esa decisión judicial terminó de cerrar una etapa del proceso, aunque dejó abierta otra: la búsqueda del individuo que, según la investigación, ingresó a la vivienda.
Según la investigación, V.M. facilitó el ingreso de un individuo a su vivienda. El objetivo, de acuerdo con el expediente, era que ese individuo cometiera abusos contra su propia hija, una niña de 7 años con síndrome de Down.
La condena recayó de manera directa sobre la madre. Pero el expediente no se cierra ahí: la identidad del sujeto que ingresó a la vivienda no pudo ser esclarecida y la causa sigue su curso.
Las fuerzas de seguridad y los investigadores continúan con las diligencias pertinentes para lograr su aprehensión y determinar su grado de responsabilidad.
¿Qué pesó en la pena? La fiscalía pidió 12 años, pero el juez Lanfranco Pari dictó 10 años tras revisar las evidencias incorporadas en el expediente. Esa diferencia no es un detalle: muestra que la sentencia se construyó sobre lo que quedó probado en el debate.
La gravedad del caso no se agota en la cifra de la condena. Una madre, según el expediente, habilitó el ingreso de un individuo a su vivienda para que abusara de su hija. Eso no es un hecho aislado: es una ruptura del vínculo que aparece en la imputación.
También pesa lo que falta: el nombre del individuo. Mientras no se lo identifique, la investigación sigue abierta. La condena a V.M. no borra ese vacío; lo deja en el centro de la causa.
¿Y la niña? La sentencia no puede ser leída sin pensar en la víctima: una niña de 7 años con síndrome de Down. Su historia no se resume en una condena; exige que la causa avance hasta esclarecer a todas las personas responsables.
La Justicia ya dictó una pena. Ahora, la pregunta que queda es si las fuerzas de seguridad y los investigadores lograrán la aprehensión del otro sujeto y definir su grado de responsabilidad. Hasta entonces, el expediente sigue vivo.
Lo que pasó en Cañada de Gómez deja una sentencia y una búsqueda pendiente. La condena de 10 años para V.M. es un punto de llegada para una parte de la causa, pero no el final de la investigación.
Preguntas frecuentes
¿Cuánto tiempo de prisión le dieron a la madre?
La Justicia dictó 10 años de cumplimiento efectivo para V.M., una mujer de 52 años.
¿Qué delito cometió según la sentencia?
Fue hallada responsable de corrupción de menores agravada por el vínculo en grado consumado.
¿Quién juzgó la causa?
El juicio unipersonal estuvo encabezado por el juez Lanfranco Pari y la acusación recayó sobre la fiscal Abi Luz Cabrera.
¿El otro acusado fue detenido?
No. La identidad del individuo no pudo ser esclarecida y la causa sigue su curso.