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Policiales

Liberaron al portero del jardín de Empalme Graneros: las pruebas no avalaron las denuncias

Franco Giallo • 4 de julio de 2026

La Justicia de Santa Fe ordenó este jueves la libertad de R.L., el portero del jardín de infantes N°261 de Empalme Graneros imputado por presuntos abusos a menores. El juez Rafael Coria consideró que las entrevistas en Cámara Gesell y los informes médicos no respaldaron las denuncias iniciales, aunque el expediente sigue abierto.

Las cámaras Gesell hablaron. Y lo que dijeron —o más precisamente, lo que no dijeron— cambió el rumbo de uno de los casos que más conmoción generó en Rosario en las últimas semanas. Este jueves, el juez Rafael Coria ordenó la libertad de R.L., el portero del jardín de infantes N°261 del barrio Empalme Graneros, imputado por presuntos delitos contra la integridad sexual de menores que asistían al establecimiento donde trabajaba.

El hombre, de 55 años, llevaba detenido desde el 10 de junio, cuando fue arrestado en el propio jardín ubicado en las calles La República y Cabal. Ese día, la tensión se desbordó: varios padres protagonizaron incidentes en la puerta del establecimiento que requirieron la intervención de fuerzas de seguridad. Siete días después, quedó formalmente imputado por presuntos hechos contra la integridad sexual de tres niños de 4 y 5 años.

Pero la investigación fue avanzando, y los elementos que surgieron no apuntaron en la dirección que las denuncias iniciales sugerían.

Según informaron fuentes judiciales, las entrevistas en Cámara Gesell realizadas a los tres pequeños señalados como presuntas víctimas no aportaron elementos que respaldaran las acusaciones. Tampoco aparecieron indicadores médicos ni conductuales en los menores que pudieran atribuirse a situaciones de abuso. A eso se sumó un dato clave que surgió de las declaraciones de los compañeros de trabajo del imputado: por la dinámica operativa del jardín, los horarios y las tareas asignadas, el portero nunca permanecía a solas con los alumnos. Más aún, una de las presuntas víctimas asistía al turno tarde, mientras que R.L. cumplía funciones en un horario diferente.

Con ese cuadro, la defensa pidió la revisión de la prisión preventiva. La Fiscalía, a cargo de la fiscal Julia Feldman, se opuso y solicitó que el acusado continuara detenido. El juez Coria, sin embargo, consideró que las nuevas pruebas incorporadas no avalaban mantener la medida cautelar y ordenó la libertad. No cerró el expediente.

¿Significa esto que el caso se terminó? No. R.L. quedó libre pero bajo condiciones estrictas: deberá fijar domicilio, presentarse cada 15 días ante la Oficina de Gestión Judicial, tiene prohibido salir de la provincia y no podrá mantener ningún tipo de contacto con las familias denunciantes ni acercarse al jardín o a los domicilios de las víctimas.

El caso había escalado con una velocidad inusual. Las denuncias se multiplicaron —se habló de más de 11 familias que sumaron relatos— y el clima de sospecha y angustia en el barrio fue tan intenso que el Ministerio de Educación de Santa Fe dispuso la intervención del jardín y el reemplazo de todo el personal: directivos, docentes y asistentes escolares. Una medida drástica que buscó contener la crisis institucional pero que ahora, a la luz de lo que arrojó la investigación, genera sus propios interrogantes.

Porque acá hay dos realidades que conviven y que no se anulan entre sí: la Justicia encontró, hasta ahora, que las pruebas no sostienen las acusaciones contra este hombre. Y al mismo tiempo, decenas de familias vivieron semanas de terror, de incertidumbre, de conversaciones difíciles con sus hijos. Ese daño ya está hecho, independientemente de lo que resuelva el expediente.

La investigación continúa. El portero está en la calle, pero bajo la lupa. Y el jardín de Empalme Graneros sigue intervenido, con personal nuevo, tratando de reconstruir una confianza que, una vez rota, cuesta mucho recuperar.

El lugar
Jardín N°261, Empalme Graneros
El jardín de infantes N°261 está ubicado en La República y Cabal, en el barrio Empalme Graneros, al noroeste de Rosario. Tras el escándalo, el Ministerio de Educación de Santa Fe intervino el establecimiento y reemplazó a todo su personal, incluyendo directivos, docentes y asistentes escolares.
Antecedentes
Qué es la Cámara Gesell
La Cámara Gesell es una sala especialmente diseñada para tomar declaración a niños víctimas o testigos de delitos, evitando la revictimización. Las entrevistas son conducidas por psicólogos especializados y grabadas para uso judicial. En este caso, los testimonios de los tres menores no aportaron elementos que respaldaran las denuncias.
En contexto
Las condiciones de la libertad
R.L. quedó libre pero con restricciones: debe fijar domicilio, presentarse cada 15 días ante la Oficina de Gestión Judicial, no puede salir de la provincia de Santa Fe y tiene prohibido contactar a las familias denunciantes o acercarse al jardín y a los domicilios de las víctimas.

Preguntas frecuentes

Por qué liberaron al portero del jardín de Empalme Graneros?

El juez Rafael Coria consideró que las entrevistas en Cámara Gesell a los tres menores no aportaron pruebas que respaldaran las denuncias, y que tampoco surgieron indicadores médicos ni conductuales de abuso. Además, se determinó que el portero nunca estaba a solas con los alumnos por la dinámica del jardín.

El caso del jardín de Empalme Graneros sigue abierto?

Sí. La libertad de R.L. es una medida cautelar, no un sobreseimiento. El expediente continúa bajo la investigación de la fiscal Julia Feldman, y el imputado debe cumplir estrictas condiciones mientras dure el proceso.

Qué pasó con el jardín de infantes N°261 tras las denuncias?

El Ministerio de Educación de Santa Fe intervino el establecimiento y reemplazó a todo el personal: directivos, docentes y asistentes escolares, incluyendo al portero imputado.

Fuente: El Ciudadano