Villa Minetti bajo el agua: 25 evacuados por lluvias récord en Santa Fe
Más de 200 milímetros de lluvia en pocas horas provocaron evacuaciones en el norte provincial. La Provincia monitorea la crecida del río Salado, que alcanzó 511 metros cúbicos por segundo en Recreo, aunque se mantiene por debajo del nivel de alerta.
Lo que pasó en Villa Minetti no se olvida fácil. En pocas horas, más de 200 milímetros de lluvia convirtieron las calles en ríos y obligaron a evacuar a 25 personas de sus hogares. El agua entró sin avisar, generando momentos de angustia que todavía resuenan en esta localidad del departamento Nueve de Julio.
El operativo de emergencia se activó desde el domingo por la tarde, cuando el cielo se abrió sobre el norte de Santa Fe con una intensidad que pocos recuerdan. Marcos Escajadillo, secretario de Protección Civil, no ocultó la gravedad del momento: "Trabajamos junto a bomberos y equipos de distintas áreas, en un contexto que generó momentos de angustia en la población".
Los 25 evacuados están siendo asistidos por la comuna local y personal de los ministerios de Igualdad y Desarrollo Humano y de Salud. Equipos de bombeo trabajan contra reloj para acelerar el drenaje, y ya se nota el descenso del nivel del agua. Pero en las zonas rurales, algunos sectores siguen aislados, aunque las autoridades mantienen contacto permanente con los pobladores.
Mientras Villa Minetti lucha contra el agua, la Provincia tiene la mirada puesta en el río Salado. El secretario de Recursos Hídricos, Nicolás Mijich, confirmó que el río atraviesa su pico de crecida, alcanzando este lunes 511 metros cúbicos por segundo en Recreo. "El río se estabilizó en ese nivel y se mantendría alto durante un tiempo, producto de la carga del sistema", explicó.
¿Cuánto más puede crecer? Mijich tranquilizó: estos valores están por debajo del nivel de alerta. Como referencia, en 2016 se registraron 2.090 metros cúbicos por segundo en el mismo sector sin consecuencias graves. "Se trata de una situación controlada. No estamos ante una crecida extraordinaria ni de riesgo", subrayó.
El sistema de monitoreo provincial no descansa. 35 estaciones telemáticas registran datos cada hora, diez de ellas ubicadas sobre la cuenca del Salado. "Este monitoreo constante nos permite anticipar escenarios y tomar decisiones en función de la evolución del sistema hídrico", detalló Mijich.
Los números hablan por sí solos: en lo que va del año se acumularon más de 800 milímetros de lluvia en algunas zonas, una cifra cercana al promedio anual. El incremento del caudal se debe principalmente a la crecida del río Cululú, que alimenta al Salado aguas arriba.
En Villa Minetti, la pesadilla del agua ya empieza a quedar atrás, pero la lección queda: cuando la naturaleza decide mostrar su fuerza, solo queda estar preparados y responder rápido. Por ahora, las autoridades descartan nuevas evacuaciones, pero el monitoreo continúa las 24 horas.