La UNR reconoció a Constantino Razzetti, asesinado por la Triple A en Rosario
La Universidad Nacional de Rosario y la Facultad de Bioquímica rindieron homenaje al doctor Constantino Razzetti, asesinado por un comando de la Triple A el 14 de octubre de 1973. Su hijo Carlos destacó que el reconocimiento 'rompe 53 años de silencio' y valida oficialmente la existencia del crimen y la persecución.
Lo que pasó en la Universidad Nacional de Rosario esta semana no es un acto protocolar más. Es una reparación que tardó 53 años en llegar, y que para una familia significa, por fin, que el Estado mira de frente lo que durante décadas prefirió no ver.
La Facultad de Bioquímica y la UNR reconocieron formalmente a Constantino Razzetti, graduado, doctor y profesor de esa casa de estudios, asesinado por un comando de la Triple A el 14 de octubre de 1973 en Rosario. Un crimen cometido antes del golpe del 76, en plena democracia formal, cuando la violencia paraestatal ya operaba con impunidad y el silencio era la respuesta más cómoda.
Su hijo, Carlos Razzetti, lo dijo con una claridad que no deja margen para la interpretación: "Es muy importante porque que lo distingan a 53 años de su asesinato significa que una de las agencias del propio Estado rompe el silencio y convalida oficialmente la existencia del magnicidio, y la persecución". Una frase que pesa. Que acusa. Y que al mismo tiempo agradece.
¿Cuántas familias en Argentina todavía esperan ese reconocimiento? ¿Cuántos nombres siguen sin aparecer en ningún acta oficial, en ninguna placa, en ningún discurso universitario?
La Triple A —Alianza Anticomunista Argentina— fue una organización paraestatal de ultraderecha que operó entre 1973 y 1976, antes incluso del golpe militar. Fue responsable de cientos de asesinatos, secuestros y atentados contra militantes políticos, sindicalistas, intelectuales y docentes universitarios. Razzetti fue una de sus víctimas en Rosario, en un período que la historia oficial tardó décadas en incorporar con la misma seriedad que los crímenes de la dictadura.
El caso de Constantino Razzetti tiene una dimensión particular: era parte del mundo académico, de esa universidad pública que hoy lo reconoce. Era un hombre de ciencia en una época en que ser científico, docente y tener determinadas ideas políticas podía costar la vida. Su asesinato no fue un hecho aislado: fue parte de un plan sistemático de terror que antecedió al golpe y que durante mucho tiempo quedó en un limbo histórico, menos documentado que los crímenes de la dictadura pero igualmente brutal.
El acto de la UNR no borra esos 53 años de silencio institucional. Pero los nombra. Y nombrarlos, en el lenguaje de la memoria, es el primer paso para que no se repitan.
Para Carlos Razzetti y para todos los que conocieron a su padre, este reconocimiento llega tarde. Siempre llega tarde. Pero llega. Y en un país donde la discusión sobre los derechos humanos vuelve a estar bajo presión, que una institución pública diga en voz alta que hubo un magnicidio, que hubo persecución, que hubo un crimen de Estado, no es un gesto menor. Es, en este contexto, casi un acto de valentía institucional.
La memoria tiene esa particularidad: no prescribe. Y la UNR, con este reconocimiento, eligió estar del lado correcto de la historia.
Preguntas frecuentes
¿Quién fue Constantino Razzetti y por qué lo mataron?
Constantino Razzetti fue doctor y profesor de la Facultad de Bioquímica de la UNR. Fue asesinado el 14 de octubre de 1973 por un comando de la Triple A, la organización paraestatal de ultraderecha que perseguía a militantes, docentes e intelectuales antes del golpe de 1976.
¿Qué reconocimiento le hizo la UNR a Razzetti?
La Universidad Nacional de Rosario y la Facultad de Bioquímica reconocieron formalmente a Razzetti como graduado, doctor y profesor de la institución, validando oficialmente su historia y el crimen del que fue víctima, 53 años después de su asesinato.
¿Qué fue la Triple A en Argentina?
La Triple A (Alianza Anticomunista Argentina) fue una organización paraestatal de ultraderecha que operó entre 1973 y 1976, responsable de cientos de asesinatos y atentados contra militantes, sindicalistas y docentes universitarios, antes incluso del golpe militar.