Milei reconoce que la inflacion 'viene subiendo' pero promete que 'se va a derrumbar'
El presidente admitió su disgusto por el 3,4% de marzo y reconoció el incremento desde mediados de 2025. Pidió paciencia y aseguró que la tendencia se revertirá en los próximos meses.
La confesión llegó sin anestesia. Javier Milei no pudo disimular su fastidio cuando le preguntaron por el 3,4% de inflación de marzo, un número que duele y que marca una tendencia que el propio presidente tuvo que reconocer: "de a poco viene subiendo desde mediados del año pasado".
Según informó La Capital, el mandatario no esquivó la realidad de los números, pero inmediatamente salió a pedir tiempo. "Tener paciencia" fue su mensaje central, acompañado de una promesa que suena a apuesta: "la inflación se va a derrumbar".
¿Pero cuánta paciencia más? Esa es la pregunta que se hacen millones de argentinos que ven cómo los precios siguen trepando mes a mes. El 3,4% de marzo no es solo un número frío: representa el costo de vida que se encarece, el salario que no alcanza, la jubilación que se achica.
El reconocimiento presidencial marca un punto de inflexión. Después de meses de promesas sobre el control de precios, Milei tuvo que admitir que la realidad se impuso. La inflación no solo no bajó como esperaba, sino que "viene subiendo desde mediados de 2025", según sus propias palabras.
La promesa de que "para adelante va a bajar" suena familiar para los oídos argentinos. ¿Cuántas veces escuchamos lo mismo de otros presidentes? La diferencia es que esta vez viene de quien llegó al poder prometiendo ser diferente, de quien aseguró que tenía la fórmula mágica para domar la inflación.
Los números no mienten: el 3,4% de marzo se suma a una tendencia ascendente que preocupa tanto al Gobierno como a los ciudadanos. Mientras Milei pide paciencia, las familias argentinas hacen malabares para llegar a fin de mes con una inflación que, lejos de "derrumbarse", parece haber encontrado un nuevo piso.
El tiempo dirá si esta vez la promesa se cumple o si, una vez más, la inflación argentina demuestra que es más terca que cualquier presidente.