Milei en Israel: Netanyahu lo recibe como "gran amigo" en Jerusalén
El primer ministro israelí Benjamin Netanyahu recibió al presidente Javier Milei en su tercera visita oficial a Israel, destacando que "están juntas, más fuertes que nunca". El encuentro busca concretar el traslado de la embajada argentina a Jerusalén en medio de la creciente tensión en Medio Oriente.
La imagen no podía ser más elocuente: Javier Milei caminando por el Muro de los Lamentos mientras Benjamin Netanyahu lo esperaba con los brazos abiertos en Jerusalén. Según informó Rosario3, el primer ministro israelí no escatimó en elogios para el presidente argentino durante su tercera visita oficial a territorio israelí.
"Bienvenido a Israel, bienvenido a Jerusalén, mi amigo, Presidente de Argentina Javier Milei, un gran amigo del Estado de Israel. Israel y Argentina están juntas, más fuertes que nunca", escribió Netanyahu en sus redes sociales. El mensaje, que se volvió viral en minutos, marca un punto de inflexión en las relaciones diplomáticas entre ambos países.
Pero esto no es solo protocolo. El encuentro tiene una carga estratégica que va mucho más allá de las sonrisas y los apretones de manos. Milei llegó a Jerusalén con una misión concreta: concretar el traslado definitivo de la embajada argentina desde Tel Aviv hacia la ciudad santa, reconociéndola formalmente como la capital israelí.
¿Casualidad que esta cumbre se dé justo ahora? Para nada. El escenario geopolítico está que arde. Las fricciones militares en el Estrecho de Ormuz y las amenazas directas del gobierno de Donald Trump contra Irán tienen a toda la región en máxima alerta. Y en este tablero explosivo, Argentina dejó atrás décadas de neutralidad histórica para convertirse en un apoyo explícito a las acciones de defensa israelíes.
La comitiva que acompaña al presidente no es menor: Karina Milei, la secretaria general, y el ministro Pablo Quirno forman parte de una delegación que continuará con reuniones técnicas para avanzar en acuerdos comerciales y de cooperación en seguridad. Porque cuando Netanyahu habla de estar "más fuertes que nunca", no se refiere solo a palabras bonitas.
Lo que está pasando en Jerusalén trasciende la diplomacia tradicional. Es el alineamiento total de la Casa Rosada con el eje Washington-Tel Aviv en un momento donde cada movimiento cuenta. Y Milei, una vez más, eligió su bando sin medias tintas.