Rosario: fingió su secuestro para sacarle plata a su esposa y lo atraparon en Paraná
Un hombre de la zona oeste de Rosario simuló su propio secuestro y le exigió dos millones de pesos de rescate a su mujer. Los investigadores lo ubicaron por su auto en Paraná y lo detuvieron. La Justicia Federal desestimó el caso como secuestro extorsivo y lo encuadró como extorsión.
El mensaje llegó de madrugada. Un WhatsApp le avisaba a una mujer de la zona oeste de Rosario que su marido había sido secuestrado y que debía pagar dos millones de pesos para recuperarlo. Lo que siguió fue una investigación que terminó con el propio marido detenido en Paraná, provincia de Entre Ríos, cuando intentaba subir a su auto. Porque el secuestro era mentira: él mismo lo había armado.
El caso tomó estado judicial este viernes 18 de septiembre en la Sala 3 de los Tribunales Federales de Rosario, donde se realizó la audiencia de imputación. La fiscal Soledad García, titular de la Oficina de Criminalidad Económica y Trata de Personas del Área de Investigación y Litigio de Casos Complejos, fue la encargada de exponer el resultado de la pesquisa y de pedir algo que no suele verse seguido: la declaración de incompetencia del fuero federal.
La investigación arrancó por el carril lógico. Cuando la mujer hizo la denuncia tras recibir el mensaje, la Justicia Federal tomó el caso ante la posibilidad de un secuestro extorsivo, delito que cae bajo jurisdicción federal. Pero los investigadores no tardaron en encontrar el hilo del que tirar: el auto del hombre. El vehículo apareció estacionado en la ciudad de Paraná, a unos 180 kilómetros de Rosario cruzando el río. Montaron un operativo de vigilancia y esperaron. Cuando el hombre apareció e intentó subir al coche, lo detuvieron.
Lo que vino después fue casi de manual. Según la pesquisa, el hombre reconoció haber enviado él mismo el mensaje a su esposa reclamándole los dos millones de pesos. No había secuestradores, no había banda, no había víctima. Solo un marido que decidió que la mejor manera de conseguir plata era fingir su propio rapto mientras, presumiblemente, la pasaba bien lejos de casa.
La fiscal García fue clara en la conferencia de prensa posterior a la audiencia: "Se trata de una cuestión de intereses personales y familiares que no afecta el interés federal". Por eso, aunque el expediente nació en el fuero federal, la fiscalía solicitó formalmente la incompetencia para que el caso pase a la Justicia ordinaria provincial, donde el delito de extorsión tiene su encuadre natural.
El autosecuestro no es una figura nueva en el mapa del delito argentino. En los últimos años, con la proliferación de los llamados "cuento del tío" y las extorsiones telefónicas, este tipo de maniobras aparece con cierta regularidad en las estadísticas judiciales. Lo que distingue este caso es su carácter doméstico: no hubo una banda organizada detrás, sino un conflicto de pareja que derivó en una maniobra extorsiva. La víctima y el victimario compartían domicilio.
Para la Justicia Federal rosarina, el expediente cierra con una enseñanza conocida: no todo lo que parece un secuestro lo es, y no todo lo que empieza en el fuero federal termina ahí. La causa seguirá su curso en la órbita provincial, donde el hombre deberá responder por haber intentado sacarle plata a su propia esposa con una historia que, a la luz de los hechos, resultó tan inverosímil como el lugar donde lo encontraron.
Preguntas frecuentes
¿Qué pena tiene el autosecuestro en Argentina?
El autosecuestro se encuadra como extorsión, delito penado por el artículo 168 del Código Penal argentino con prisión de 5 a 10 años. No se aplica la figura de secuestro extorsivo, que tiene penas mayores y es de competencia federal.
¿Por qué la Justicia Federal de Rosario se declaró incompetente?
Porque la investigación determinó que no hubo secuestro real sino una extorsión entre particulares con motivaciones personales y familiares, lo que no afecta el interés federal. La causa pasará a la Justicia ordinaria provincial de Santa Fe.
¿Dónde encontraron al hombre que fingió su secuestro?
Los investigadores localizaron su auto en la ciudad de Paraná, Entre Ríos, montaron un operativo de vigilancia y lo detuvieron cuando intentó subir al vehículo.