Milei eliminó el Coro Nacional de Niños: 59 años de historia borrados por decreto
El Gobierno nacional disolvió por decreto el Coro Nacional de Niños, creado en 1967, y anunció su reemplazo por un programa de formación artística federal. La decisión generó el rechazo de músicos y referentes culturales, que advierten sobre la pérdida irreparable de una institución emblemática.
Lo que tardó casi seis décadas en construirse, el Gobierno de Javier Milei lo borró con un decreto. El Coro Nacional de Niños, creado en 1967 y considerado uno de los organismos culturales más emblemáticos del país, fue disuelto esta semana por decisión del Ejecutivo nacional. En su lugar, prometen un programa de formación artística. La promesa suena bonita. El problema es lo que se pierde en el camino.
La medida fue oficializada este jueves y la justificación oficial no puede ser más burocrática: el decreto sostiene que la disolución responde a la necesidad de "adecuar el funcionamiento del organismo a incompatibilidades administrativas vinculadas con la participación de menores de edad en la estructura de la Administración Pública Nacional". Dicho en criollo: no encontraron cómo encajar a los chicos en el organigrama del Estado y decidieron que era más fácil cerrar que resolver.
La Secretaría de Cultura anunció que el reemplazo será un programa de alcance federal orientado al canto coral y la danza, con convocatorias permanentes y clases magistrales a cargo de integrantes de los elencos estables nacionales. El Ejecutivo asegura que de ese esquema surgirá "un nuevo coro infantil de alto nivel artístico". Habrá que ver.
Quien no tiene dudas sobre lo que se perdió es María Isabel Sanz, directora del coro hasta la suspensión de sus actividades. "El cierre implica la desaparición de un organismo especializado cuya función no puede ser sustituida por una escuela de formación", advirtió. Sanz reveló además un detalle que habla a las claras de cómo se manejó todo: el elenco llevaba suspendido desde el 1° de abril, y cuando el personal y los niños volvieron tras el receso de Semana Santa, encontraron el edificio cerrado. Sin aviso. Sin explicaciones. Así nomás.
El deterioro venía de antes. La directora explicó que la planta del coro, prevista para cuarenta integrantes, había quedado reducida a apenas veinte porque la gestión no permitía incorporar nuevos coreutas. Los chicos que cumplían la edad límite se iban, y no entraba nadie nuevo. Un vaciamiento silencioso antes del golpe final.
El periodista Nelson Castro, en Radio Rivadavia, lo puso en números con una frase que circuló rápido: "Qué muestra de ignorancia. Presidente, el costo presupuestario de todo el coro era el sueldo de un senador". Es el tipo de dato que incomoda porque es difícil de rebatir. No se trata de un gasto millonario ni de una estructura elefantiásica. Se trata de una institución que formó a generaciones de músicos argentinos, que participó de producciones sinfónico-corales de nivel internacional, y que costaba, en términos presupuestarios, una fracción mínima del Estado.
¿Cuánto vale eso? La pregunta no es retórica. Tiene respuesta en cada uno de los cantantes que pasaron por ese coro, en cada concierto que representó a la Argentina en el exterior, en cada pibe de cualquier provincia que encontró en ese espacio una puerta de entrada al mundo de la música.
El cierre del Coro Nacional de Niños no es un hecho aislado. Se suma a una serie de reestructuraciones que el Gobierno viene aplicando sobre organismos culturales nacionales desde que asumió. El patrón se repite: primero el vaciamiento gradual, después la justificación técnica, finalmente el decreto. Y cuando alguien protesta, la respuesta es que habrá algo mejor en el futuro. Hasta ahora, ese futuro no llegó para ninguna de las instituciones que ya no están.
Una institución que sobrevivió dictaduras, crisis económicas y cambios de gobierno durante 59 años no resistió la motosierra. Eso también es un dato.
Preguntas frecuentes
Por qué Milei cerró el Coro Nacional de Niños?
El decreto oficial justifica la disolución por 'incompatibilidades administrativas vinculadas con la participación de menores de edad en la Administración Pública Nacional'. El Gobierno prometió reemplazarlo con un programa de formación artística federal.
Qué va a pasar con los chicos que estaban en el Coro Nacional de Niños?
Según la Secretaría de Cultura, el nuevo programa de formación artística federal incluirá convocatorias permanentes y clases magistrales, aunque la directora del coro advirtió que ese esquema no puede reemplazar a un organismo especializado.
Cuánto costaba el Coro Nacional de Niños al Estado?
El periodista Nelson Castro señaló en Radio Rivadavia que el costo presupuestario total del coro equivalía al sueldo de un senador nacional, lo que lo convierte en uno de los organismos culturales de menor costo relativo del Estado.