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Sociedad

Ola polar en Rosario: los gasistas advierten sobre el peligro del monóxido de carbono

Franco Giallo • 6 de julio de 2026

Con el frío profundizándose en la región, la Asociación de Gasistas de Rosario renueva sus advertencias sobre el riesgo de intoxicación por monóxido de carbono. El uso intensivo de calefactores y artefactos a gas en hogares mal ventilados puede ser letal.

Lo que no se ve puede matar. El monóxido de carbono no tiene olor, no tiene color, y con las temperaturas que están cayendo esta semana en Rosario, el riesgo de intoxicación crece en cada hogar que enciende la estufa sin revisar la ventilación.

La Asociación de Gasistas de Rosario salió a repetir, como cada invierno, una serie de recomendaciones que deberían ser de manual pero que año tras año se ignoran. Y los números lo confirman: la mayoría de las intoxicaciones graves por monóxido de carbono ocurren en los meses de junio y julio, cuando el frío obliga a cerrar puertas y ventanas y a exigirle al máximo a los artefactos a gas.

El problema no es el gas en sí. El problema es la combustión incompleta: cuando un calefactor, una estufa o un calefón no tiene suficiente oxígeno para quemar el gas correctamente, produce monóxido de carbono en lugar de dióxido de carbono. La diferencia entre uno y otro puede ser la diferencia entre llegar a la mañana o no.

¿Cuántas familias rosarinas tienen sus artefactos revisados por un gasista matriculado? La respuesta, si uno mira las estadísticas de accidentes, es que claramente no son suficientes.

Entre las recomendaciones que difunde la asociación, hay algunas que parecen obvias pero que se incumplen sistemáticamente. La primera y más importante: nunca tapar las rejillas de ventilación. En invierno, la gente las tapa con trapos, con cinta, con lo que sea, para que no entre frío. Ese gesto puede ser fatal. Las rejillas no son un capricho del arquitecto: son la diferencia entre que el gas se queme bien o que el cuarto se llene de un veneno invisible.

La segunda recomendación es igualmente crítica: no usar braseros, anafes ni cocinas a gas como fuente de calefacción. En los barrios más vulnerables de Rosario, donde el acceso a calefactores adecuados es limitado, esta práctica es más común de lo que se reconoce oficialmente. Un anafe prendido toda la noche en una habitación cerrada es una trampa mortal.

Los gasistas también insisten en que los calefones deben estar instalados en espacios ventilados, nunca dentro de baños sin ventana al exterior. Y que cualquier artefacto que presente llama amarilla o naranja —en lugar de azul— está funcionando mal y hay que apagarlo de inmediato.

El síntoma más traicionero de la intoxicación por monóxido de carbono es que se parece a un resfrío o a un cuadro gripal: dolor de cabeza, mareos, náuseas, somnolencia. Mucha gente lo atribuye al frío o al cansancio y no sale del ambiente contaminado. Ese es el momento más peligroso.

Desde la asociación recomiendan que ante cualquier sospecha, lo primero es abrir puertas y ventanas, apagar todos los artefactos y salir del lugar. Recién después llamar al médico o al SAME. No al revés.

La revisión anual de los artefactos a gas por parte de un gasista matriculado es la medida preventiva más eficaz. No es un gasto: es una inversión que puede costar menos que una consulta de guardia y salvar una vida. En Rosario, el registro de gasistas habilitados está disponible a través del Ente Nacional Regulador del Gas (ENARGAS) y del municipio.

El frío va a seguir. La ola polar no es la última del invierno. La pregunta es si vamos a esperar que pase algo para tomar las precauciones que los especialistas llevan años repitiendo.

En contexto
Por qué el monóxido de carbono es tan peligroso
El monóxido de carbono (CO) es un gas inodoro e incoloro producido por la combustión incompleta de gas, leña o carbón. Se une a la hemoglobina de la sangre con 200 veces más afinidad que el oxígeno, impidiendo que el cuerpo oxigene sus tejidos. Concentraciones bajas causan dolor de cabeza y mareos; concentraciones altas pueden ser letales en minutos.
En contexto
Señales de alerta en los artefactos a gas
Llama amarilla o naranja (debe ser azul), manchas negras alrededor del quemador, olor a gas o a quemado, y artefactos que se apagan solos son señales de que algo funciona mal. Ante cualquiera de estos síntomas, apagar el artefacto y llamar a un gasista matriculado.
Antecedentes
Cómo actuar ante una intoxicación
1. Abrir todas las puertas y ventanas. 2. Apagar todos los artefactos a gas. 3. Sacar a todas las personas del ambiente. 4. Llamar al SAME (107) o a emergencias médicas. No intentar reanimar a la víctima dentro del ambiente contaminado.

Preguntas frecuentes

¿Cómo sé si me estoy intoxicando con monóxido de carbono?

Los síntomas son dolor de cabeza, mareos, náuseas y somnolencia, similares a un resfrío. Si varias personas en el mismo ambiente los sienten al mismo tiempo, hay que salir de inmediato y llamar al SAME (107).

¿Cada cuánto hay que revisar los artefactos a gas?

Los especialistas recomiendan una revisión anual por parte de un gasista matriculado, idealmente antes del inicio del invierno. El registro de habilitados está disponible en ENARGAS y en el municipio de Rosario.

¿Puedo usar la cocina a gas para calefaccionar el ambiente?

No. Usar cocinas, anafes o braseros como fuente de calor es extremadamente peligroso porque generan monóxido de carbono en espacios cerrados. Es una de las principales causas de intoxicaciones fatales en invierno.

Fuente: La Capital