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Policiales

Operativo delivery en Fisherton: policías se disfrazaron de repartidores para desbaratar un búnker

Franco Giallo • 21 de julio de 2026

Agentes de la PDI simularon ser cadetes de una app de delivery para ingresar sin levantar sospechas a un punto de venta de drogas en barrio Fisherton. El operativo, coordinado por la División Microtráfico, permitió desarticular el búnker con un allanamiento sorpresa.

Lo que parecía una entrega más de una app de delivery terminó siendo el final de un búnker de drogas en barrio Fisherton. Motos con cajas de reparto, cascos y todo el equipo. Pero adentro de esos cascos no había repartidores: había policías.

Agentes de la Policía de Investigaciones (PDI) de Santa Fe, específicamente de la División Microtráfico, ejecutaron un operativo que mezcla ingenio con trabajo de inteligencia previo. La táctica fue simple pero efectiva: disfrazarse de cadetes de una aplicación de delivery para ingresar al pasillo donde funcionaba el domicilio investigado sin despertar sospechas entre los ocupantes ni entre los vecinos del lugar.

El punto de venta estaba ubicado en un pasillo, uno de esos accesos angostos y semiocultos que son marca registrada de los búnkeres barriales en Rosario. Ese tipo de geografía urbana complica cualquier procedimiento convencional: el ruido de un patrullero, la presencia de uniformados en la vereda, o simplemente una cara desconocida que no encaja en el barrio puede ser suficiente para que los ocupantes se den cuenta y destruyan evidencia o escapen. La solución que encontró la PDI fue entrar por donde nadie iba a mirar dos veces: con una moto y una caja de reparto.

Una vez dentro del pasillo, los efectivos concretaron el allanamiento sin que los ocupantes pudieran reaccionar a tiempo. El operativo fue coordinado con el respaldo necesario para asegurar el lugar y evitar que la situación escalara.

¿Cuántos búnkeres similares siguen funcionando en los barrios de Rosario mientras las fuerzas de seguridad trabajan con recursos limitados? La pregunta no es retórica: es el contexto en el que se mueve la PDI todos los días. El microtráfico sigue siendo uno de los principales vectores de violencia en la ciudad, y cada punto de venta desarticulado es un eslabón menos en una cadena que, hay que decirlo, se regenera con una velocidad preocupante.

El operativo en Fisherton —un barrio que históricamente se asocia a sectores medios y altos del noroeste rosarino, pero que en sus bordes convive con problemáticas sociales complejas— muestra que el microtráfico no respeta geografías ni códigos postales. Y también muestra que la PDI, cuando tiene información y creatividad, puede dar golpes efectivos.

El trabajo de la División Microtráfico viene acumulando procedimientos en distintos puntos de la ciudad. Este tipo de operativos encubiertos requieren semanas de seguimiento, construcción de inteligencia y coordinación entre distintas áreas. No son improvisados. El disfraz de delivery fue el último paso de un proceso que empezó mucho antes.

Los detalles sobre detenidos, material secuestrado y la causa judicial en curso no fueron informados de manera oficial al cierre de esta nota, algo que la PDI suele reservar para no comprometer investigaciones en curso. Lo que sí quedó claro es que el búnker fue desarticulado y que el método usado va a quedar en los manuales de procedimiento como un ejemplo de adaptación táctica a la realidad del territorio.

En una ciudad que lleva años peleando contra el narcomenudeo con resultados dispares, cada operativo que sale bien importa. No como solución definitiva —nadie debería engañarse con eso— sino como señal de que todavía hay capacidad operativa para dar pelea en la calle.

Quien es
Qué es la División Microtráfico de la PDI
La División Microtráfico de la Policía de Investigaciones (PDI) de Santa Fe es el área especializada en desarticular puntos de venta minorista de drogas, conocidos como búnkeres o kioscos. Trabaja con inteligencia previa y operativos encubiertos, y es una de las unidades más activas en la lucha contra el narcomenudeo en Rosario.
El lugar
Fisherton: el barrio del operativo
Fisherton es un barrio ubicado en el noroeste de Rosario, históricamente asociado a sectores medios y altos. Sin embargo, en sus zonas limítrofes convive con problemáticas sociales complejas. La presencia de búnkeres en la zona refleja que el microtráfico no se limita a los barrios más vulnerables de la ciudad.
En contexto
El microtráfico en Rosario: el problema de fondo
El narcomenudeo es identificado por las fuerzas de seguridad y el Ministerio Público de la Acusación como uno de los principales motores de la violencia en Rosario. Los búnkeres o kioscos de venta de drogas al menudeo proliferan en distintos barrios y se regeneran con rapidez tras cada allanamiento, lo que convierte al microtráfico en uno de los desafíos más persistentes para la seguridad local.

Preguntas frecuentes

Cómo fue el operativo delivery de la policía en Fisherton?

Agentes de la PDI se disfrazaron de repartidores de una app de delivery, con motos y cajas de reparto, para ingresar sin levantar sospechas al pasillo donde funcionaba un búnker de drogas y concretar el allanamiento.

Qué es un búnker de drogas y cómo funciona en Rosario?

Un búnker o kiosco es un punto de venta minorista de drogas que suele instalarse en domicilios particulares, pasillos o zonas de difícil acceso para dificultar los operativos policiales. Son el eslabón final del narcomenudeo en los barrios.

Qué es la PDI y qué hace la División Microtráfico?

La Policía de Investigaciones (PDI) es el área de la policía santafesina especializada en investigación criminal. Su División Microtráfico se enfoca específicamente en desarticular puntos de venta de drogas al menudeo mediante inteligencia y operativos encubiertos.

Fuente: La Capital