Escándalo: ex ministro de Milei operó contra AFA con espías y empresarios
Una investigación revela que Mariano Cúneo Libarona lideró una operación desestabilizadora contra la AFA utilizando recursos del Estado y servicios de inteligencia. La trama incluye la compra de información adulterada y reuniones clandestinas en Puerto Madero.
Una escandalosa operación contra la Asociación del Fútbol Argentino (AFA) salió a la luz, con el ex ministro de Justicia Mariano Cúneo Libarona como principal ideólogo de una trama que involucra espías, empresarios y funcionarios del gobierno nacional.
Según informó El Ciudadano, la operación tuvo como acto final la compra de un pendrive al ex empleado de AFA Juan Pablo Beacon, que supuestamente contenía información comprometedora sobre la administración de la casa madre del fútbol argentino. Sin embargo, fuentes judiciales confirmaron que un peritaje clave determinó que los datos estaban adulterados.
La maniobra involucró a funcionarios de la Secretaría de Inteligencia que maneja Santiago Caputo, brazo derecho del presidente Milei en temas estratégicos. Las reuniones se desarrollaron en un reducto de los servicios de inteligencia en Puerto Madero, en bares cercanos a la SIDE y en las inmediaciones de Agremiados.
De acuerdo con lo publicado por El Ciudadano, que accedió a mensajes y audios de WhatsApp, la operación se configuró lejos de la mirada de la Casa Rosada. En la trama participaron abogados mediáticos, empresarios, un gerente de un canal deportivo y representantes que facilitaron el acceso de los espías al material.
El trasfondo de esta operación se enmarca en lo que Milei denomina "la batalla cultural por la Argentina", un cambio ideológico que busca demoler el consenso socialdemócrata defendiendo el libre mercado y la propiedad privada. En este contexto, la férrea defensa de la AFA del modelo de clubes como asociaciones civiles se convirtió en un nuevo flanco para un presidente liberal que aspira a la libre participación de capitales privados en las instituciones deportivas.
Esta batalla cultural también formó parte de un pacto político entre Milei y Mauricio Macri, trazado previo al balotaje. Macri es el primer impulsor real de las Sociedades Anónimas Deportivas (SAD) en el fútbol, una lucha que viene librando desde la presidencia del fallecido Julio Grondona.
Sin embargo, según la investigación, en el reclutamiento de soldados para esta batalla aparecieron mercenarios políticos que intentaron, lejos de la mirada presidencial, desestabilizar a la AFA para asaltar los negocios del fútbol. Este grupo utilizó todos los recursos oficiales disponibles, incluyendo el espionaje, para intentar convertirse en los nuevos dueños de la pelota.