Murphy conmocionada: hombre baleó a su ex mujer y se suicidó en pleno centro
Un hombre de 61 años atacó con escopeta a su ex pareja en un local comercial de Murphy y luego se quitó la vida. La mujer resultó herida en la mano pero está fuera de peligro. El caso se suma a la ola de violencia de género que sacude la región.
La tranquila Murphy despertó este domingo procesando una nueva tragedia que vuelve a poner en el centro la violencia de género. Un hombre de 61 años irrumpió el sábado por la tarde en el local donde trabajaba su ex mujer y la atacó con una escopeta.
Según informó Rosario3, el episodio ocurrió en un comercio ubicado sobre Córdoba al 300, en pleno centro de esta localidad situada a 150 kilómetros al sudoeste de Rosario. El agresor llegó hasta el lugar de trabajo de su ex pareja y, sin mediar palabras, extrajo el arma y abrió fuego.
El disparo impactó en la mano de la víctima, provocándole heridas de consideración pero que, afortunadamente, no pusieron en riesgo su vida. La mujer fue asistida por servicios de emergencia y se encuentra fuera de peligro vital, aunque permanece bajo observación médica.
Lo más estremecedor del caso es que, según fuentes policiales, el atacante creyó que había logrado su objetivo homicida. Convencido de que el femicidio se había concretado, el hombre de 61 años usó la misma escopeta para quitarse la vida en el mismo lugar.
La fiscal Florencia Schiappa Pietra tomó intervención en el caso y ordenó las pericias correspondientes en la escena del hecho. La causa fue caratulada como tentativa de femicidio seguido de suicidio, una figura que lamentablemente se repite con frecuencia en los tribunales santafesinos.
¿Cuántos casos más vamos a tener que lamentar antes de que se tomen medidas efectivas? Este episodio en Murphy se suma al trágico suceso que conmocionó a Rosario el viernes pasado, cuando Valentín Alcida de 22 años, presuntamente asesinó a su novia Sophia Civarelli antes de arrojarse desde un octavo piso.
La investigación del caso de Alcida y Civarelli cambió radicalmente cuando las pericias desmintieron la versión inicial de suicidio de la joven. Los investigadores ahora apuntan a que se trató de un femicidio orquestado por el joven antes de quitarse la vida, un patrón que se repite con escalofriante frecuencia.
Murphy, una comunidad que no está acostumbrada a este tipo de violencia extrema, intenta procesar lo ocurrido mientras los vecinos se preguntan cómo se llegó a este punto. La violencia de género no distingue geografías ni edades, y estos casos lo demuestran con crudeza.